Mostrando entradas con la etiqueta fangirling. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta fangirling. Mostrar todas las entradas

18.7.10

"I love a man from California...
He's the prettiest thing we got the same disorder"

7.7.09

28.

Happy B-Day, my dear. 9 years of difference are NOTHING! hahaha.

19.5.09

Sonic Youth, and sonic dreams...Suicidal tendencies...

Como que me proyecto en cada una de mis historias. Pero es que si así no fuera, no serían mías.

 I'm proud of myself. Very proud. But just today...just today.

8.5.09

14. Lost, Broken, Confused.

El verlo desaparecer hacia el quirófano fue demasiado para ella. Estaba temblando, y no tenía idea de si iba a regresar vivo o no. No sabía si ella había llegado a tiempo, o era demasiado tarde para él. Se culpaba. Probablemente, si hubiera contestado el teléfono la primera vez, no habría sido tan tarde para buscar a Brian.


-Su estado de salud es delicado...todo dependerá de las próximas horas, el golpe que recibió en la cabeza, le provocó un trauma severo, y esta en coma...estará en observación. Puede pasar a verlo, talvez sea la última vez que lo vea con vida.


La última vez?

La escena le parecía tan surreal. Aquel chico acostado en la camilla del hospital, no se parecía en nada al Brian fuerte, sonriente y sano que ella conocía. En su lugar, estaba un chico pálido, con un tubo conectado en su boca, y varios raspones. Se acercó a él con miedo, y tomó una de sus manos frías. La apretó, deseando que él la apretara de regreso...pero eso no pasó. Jaló una silla y se sentó cerca de él. Volvió a tomar su mano, y recargó su cabeza con el colchón de la cama, y cerró los ojos. Se quedó dormida, pensando en él...y en lo mucho que lo quería de vuelta.


A media madrugada, fue movida violentamente del lugar en el que estaba, sin saber si quiera qué pasaba, se talló los ojos, y vio de forma borrosa, como se llevaban a Brian rápidamente fuera del cuarto. Se paró y corrió detrás de los doctores. Pero alguien la detuvo. 

-Déjame, necesito estar con él...-le dijo Anna, sin saber si quiera quién la detenía. 
-Tranquila, Annie, verás que todo estará bien...-le dijo, Brandon. Al notar que era su voz, volteó y paró de caminar. 
-Y tú? qué haces aquí?-le preguntó, para después notar que Susan y Robert también estaban ahí.
-Los amigos siempre sabemos donde estan los que nos importan...venimos a ofrecerte nuestro apoyo...-dijo Brandon, sonriéndole. Anna se acercó poco a poco a él, mientras veía la camilla desaparecer por completo del pasillo, y después, abrazó a Brandon, y comenzó a llorar.
-No se que diablos voy a hacer si se va...sabes? nunca creí que esto podía pasar...yo creí que aunque no estuvieramos juntos, lo seguiría viendo, como siempre...pero al saber que está así...todo es como un mal sueño...-le dijo Anna, aun llorando, aferrada al cuello de Brandon, que le acariciaba la espalda con una mano, y le rodeaba la cintura con la otra. 
-Intenta calmarte Annie...todo estará bien...-dijo Brandon, pero ella lo soltó súbitamente.
-No puedes decirme eso! cómo esperas que me calme, cuando el amor de mi vida esta tirado en esa camilla! no vas a decirme que todo estará bien, porque no lo sabes! no lo entiendes...-dijo ella, casi gritándole. Después, se sentó en el suelo del pasillo, se tapó la cara con la sudadera que llevaba, y siguió llorando por un buen rato.

-Sabes cuanto daría porque álguien me llamara el amor de su vida?...Brian es muy afortunado, Annie. Te tiene a tí, aun con todo...-dijo Brandon, que estaba sentado a su lado. 
-Por favor, se me hace dificil creer el cuento de que no tienes a nadie especial a tu lado...-dijo Annie, riéndo un poco. 
-Tú más que nadie deberías saber que no muchas mujeres aguantan el estilo de vida de un chico en una banda...-dijo Brandon, tomando una de las manos de Annie. 
-Claro, lo se, y lo se bastante bien. Por eso nos peleamos la primera vez...-dijo ella, recordando.
-En serio, debes animarte...no creo que quieras que Brian te vea así...-dijo Susan, que se sentó del otro lado de Annie. 
-Lo siento, ahorita no puedo estar animada...no tengo más que horribles pensamientos en mi cabeza...-dijo Anna, y justo después, un doctor salió del quirófano. Se paro rápidamente del suelo, y se acercó a él.
-Usted es Anna?-preguntó el doctor, quitándose los guantes de latex.
-Si!, soy yo!-dijo ella, algo desesperada.
-No para de preguntar por usted...debería ir a verlo a su habitación, ya reaccionó, e insiste en verla...-dijo el doctor. Anna no esperó más, y corrió hasta la habitación. Abrió la puerta, y lo miró ahí, despierto. 

No supo si correr a abrazarlo, o solo acercarse a él. Pero no tuvo que pensarlo mucho...
-Oh, maldita sea, Anna ven aquí y abrázame!!-dijo él, casi suplicándole. Sin dudarlo más, corrió hacia él, y lo abrazó con cuidado. No quería lastimarlo. 
-Más fuerte! eso no es un abrazo...-dijo él, riéndose un poco.
-No quiero lastimarte...-dijo ella, en voz baja.
-Me hubiera lastimado el no verte aquí, cuando abriera los ojos...-dijo él, tomándola de las mejillas, para darle un beso. Por un segundo, pensó en resistirse. Pero no quería ser grosera con él. Además, muy dentro de sí, sentía que necesitaba eso. 

La escena se quedó incompleta, en el momento, en el que Annie vio a Brandon, parado en el marco de la puerta. Ella no pudo explicar porque se apartó de Brian, y Brian miró a Brandon con extrañeza.

-Y qué hace él aquí?-preguntó Brian, visiblemente furioso.



La ronda de problemas, apenas volvía a comenzar. Era como un circulo vicioso del cual Anna, estaba desesperada por salir. 






13. ...Bang! Bang!

Nunca se explicó porque le gustaba tanto la canción de Somebody Told Me. Estaba en pleno concierto, gritando, y coreando la canción como una fan más, aunque ella sabía perfectamente, que para Brandon, era más que eso. Cuando terminó la canción, le puso más atención a Brandon en sí. Sus gestos, la forma en la que se movía, la forma en la que cantaba...y decidió que era el mejor momento para tomar fotos. Sacó la cámara de su mochila, y comenzó a tomar fotos de todos los ángulos posibles. Incluso, Brandon posaba para las fotos algunas veces, se divertía, y cantaba con la música que ya se sabía desde hace tiempo. Súbitamente, toda diversión fue interrumpida. El celular de Anna estaba sonando, y pensó en contestar. Optó por no hacerlo, y seguir. Estaba demasiado entretenida, tomando fotos de la banda, como para atender una llamada.

El vibrar del teléfono le estaba sacando de quicio, y mejor lo apagó. No fue hasta que llegó a casa de Susan, que lo volvió a prender, para darse cuenta de que todas las llamadas perdidas venían de Jack.

-Maldita sea Anna!, hasta que contestas!!-dijo Jack, que se oía algo desesperado.
-Qué? qué pasa?-preguntó ella, extrañada.
-Brian está contigo? ya van 3 shows que no se presenta. Dile que regrese! tiene compromisos!-dijo Jack, preocupado. Ella se preocupó todavía más.
-Qué estas diciendo?...yo no se absolutamente nada de él. Estoy en NY. Hace mucho que no lo veo, y tampoco me ha llamado...-dijo ella, asustada.
-Oh, demonios...te llamaré luego, tú llámame si sabes algo...-dijo Jack, y colgó.

Su primer instinto, fue llamar a su celular. Obviamente no contestó. Solo se oía la voz de él, en la grabación para dejar un mensaje. Fue lo único que obtuvo de él.

Se llevó las manos a la cara y pensó en todo tipo de posibilidades. Estaría bien? Estaría muerto? Estaría del otro lado del mundo? o seis metros bajo tierra? estaría tirado en alguna acera?...Conocía tan bien a Brian, que sabía lo impulsivo que podía ser. También sabía que muy a menudo perdía la cordura...así que nada podía indicar algo bueno en el momento.

Ya era de madrugada y no quiso despertar a Susan y tampoco a Robert, así que sin siquiera llevar sus maletas, pidió un taxi, y se fue al aeropuerto, de regreso a California. Jack la recibió, bastante más preocupado de lo que ella pensaba. No hablaron en todo el camino hasta el apartamento de ella, y miles de preguntas e hipótesis se formaban ante ella. Finalmente, llegó a dormir, y despertó 3 horas después, porque no pudo conciliar bien el sueño. Algo la hacía sentirse extraña. Tenía una opresión en el pecho que no la dejaba en paz. Decidió salir de su apartamento, y tomó su auto para ir a casa de Brian. Aun tenía el juego de llaves que él le había dado.

Estacionó el auto en la entrada, y abrió la reja a prisa. Corrió a través del amplio jardín y abrió la puerta de la casa. No había nadie. Solo una extraña sensación de desolación...todo estaba más desordenado que de costumbre. Sus guitarras no estaban en su lugar, y en cambio, algunas estaban tiradas en el suelo, también había una rota. Había envases de cerveza tirados, y algunas cosas rotas. Después, subió, y revisó cada una de las habitaciónes, y cuando llegó a la de él, lo primero que saltó a su vista, es que su tabla de surf no estaba. Aquel sentimiento de opresión en el pecho, la hizo sentirse un poco mareada. Aun así, bajó las escaleras lo más rápido que pudo, y salió por la terraza, que daba al mar. Se quitó los zapatos y los tiró a un lado, y corrió por la orilla hasta llegar a una parte llena de rocas. Detrás de una de ellas, estaba la tabla de Brian. Cerró los ojos, y esperó lo peor.

Quería gritarle, pero no le salía la voz. Se sentía tan desesperada. Finalmente, caminó un poco más, y lo que vió la horrorizó a tal punto que no pudo sostenerse en sus dos piernas. Ahí estaba él. Tirado en la arena, y con algo de sangre en su pierna derecha . Se acercó más a él, sin pararse, y vió que tenía un golpe en la cabeza. Y solo en ese momento pudo gritar. Gritó de dolor, gritó de miedo...Por un momento, se sintió vacía, seca e incompleta. Como si el mundo se le hubiera venido encima. Sacó su celular, y llamó una ambulancia. Después, le llamó a Jack, que vivía a una cuadra de él, y llegó lo más pronto que pudo. No podía creer como nadie lo había visto ahí.

Tiempo después, estaba en aquella ambulancia, sentada a lado del cuerpo de Brian, que no parecía reaccionar. Al mismo tiempo, ella sentía que su vida se le iba de poco en poco. Lo tomó de la mano, y la apretó lo más fuerte que pudo.

Tenía que reaccionar. Si no lo hacía, seguramente se iba a volver loca.

4.5.09

12.Kiss Kiss...

Llegaron al apartamento de Susan, que era muy amplio y muy acogedor, con posters de películas enmarcados en las paredes, y muchas fotos de ella y Robert. Robert mismo, estaba sentado en el sillón de la sala, leyendo algo.
-No fue demasiado tarde, para rescatar a Annie de la perdición?-preguntó Rob desde donde estaba.
-Parece que no...llegué en el momento preciso...-dijo Susan, dejando una de las maletas de Anna en el suelo.-Anna se sentó en el sillón donde estaba Rob, y apoyó la cabeza en su hombro.
-Porqué no todos son como tu Rob?-preguntó Anna a Susan.
-Porque entonces, el mundo no tendría chiste. Y así esta mejor...-dijo Susan mirando a Rob con una sonrisa.
-Sí, así esta mejor, no me gustaría ver clones baratos de mi en todos lados...-dijo Rob riéndose.
-Bueno, te mostraré tu habitación...quizá quieras descansar un rato...Mañana, me acompañarás al rodaje de la película...-dijo Susan, tomando de nuevo una de las maletas. Subió  con ella al segundo piso del apartamento, y la llevó hasta la habitación.
-Heeey, qué bonito...podría quedarme aquí por siempre!...ja...no te creas, haría mal tercio contigo y Rob...-dijo Anna, que se había aventado a la enórme cama con muchas almohadas, como tanto le gustaba...
-Creeme, sin que yo tenga que correrte, encontrarás al chico de tu vida, y ya no querrás vivir aquí, aunque no sería malo tenerte por acá...-dijo Susan.
-Gracias. En serio gracias...-dijo Anna, ofreciendole una sonrisa a Susan.
-No hay de qué...estoy segura de que si los papeles se hubieran invertido, tú también me habrías rescatado...-dijo Susan devolviéndole la sonrisa. 

Esa noche durmió un poco más tranquila. Al menos, no estaba completamente sola. Y mañana, sería otro día. 





Hacía mucho calor en la locación, y todo parecía ir para largo. El teléfono de Anna sonó, y contestó entusiasmada, al ver que era Brandon.
-Pensé que ya te habías olvidado de mí, Flowers...-dijo Anna, riéndose.
-Cómo podría?...álguien me informó amablemente, de su estadía en NY, y por fortuna para usted, señorita, estoy completamente disponible para lo que se le ocurra...-dijo Brandon, intentando sonar muy educado.
-Tú también estas aquí?-le preguntó Anna, contenta.
-Claro...de hecho, ahorita estoy en un Starbucks, estoy viendo el Madison Square Garden desde aquí...-dijo Brandon. Anna se dió cuenta de que estaban muy cerca.
-Hey! ya sé dónde estas...estaré ahí en 10 minutos!...-dijo Anna, colgó y fué a buscar a Susan.
-Debo irme, tengo que verme con un amigo en 10 minutos...-dijo Anna, con una sonrisa amplia.
-Uhhh! bien, asegurate de que tú y tu amigo, esten aquí a las 4:00, irémos a comer pizza con Rob, nos esperará allá...-dijo Susan. Anna asintió y salió corriendo de ahí.

Caminó dos calles, y lo vió desde lejos. Sentado frente al ventanal del Starbucks, buscandola con la mirada. Sin que él lo esperara, se metió al Starbucks, y se sentó en el sillón frente a él.
-A quién buscas?-le preguntó a Brandon, y él volteó desconcertado. 
-Wow, dijiste diez minutos, solo han pasado como 5...-dijo él, acercandose a ella, para saludarla.
-Me tardé menos, porque quería verte...-admitió Anna. 
-Yo también quería verte, me alegra mucho que estes aquí...y ahora sí, podremos discutir con calma, mi proposición...todavía sigue en pie lo de las fotos para el nuevo disco, Annie...-dijo Brandon, se paró, y se sentó en el sillón junto a ella. Se miraron más de cerca. Su estómago se revolvía y sentía mariposas, otra vez.
-Claro, yo...yo estaría encantada de tomar las fotos...tú solo dime cuando y dónde, y ahí estaré...-dijo Anna, que se sentía hipnotizada por el olor de la piel de Brandon...
-Bien, y qué tal si empezamos mañana mismo, eh?-le preguntó Brandon, y ella asintió, aun ausente. 
-Por mi, esta bien...-dijo ella. De pronto, ya no estaba poniendo atención a lo que él decía. Solo veía sus labios moverse...sus ojos fijos en ella...Y su primer instinto, fue besarlo. Lo tomó de las mejillas, y lo besó. Después, se sintió desconcertada. Se separó de él, pero no por mucho tiempo, ahora él la tomó de las mejillas, y la estaba besando con más intensidad. Poco a poco sentía como la razón desaparecía, y la irracionalidad hacía su aparición estelar. 
-Yo...quiero que vengas esta noche al show...necesito que estes ahí, me encantaría que estes ahí...-dijo él, algo corto de aire, por el beso. Ella solo asintió. No dijo nada. 
-Y yo, quiero que me acompañes a comer, con unos amigos esta tarde...-dijo ella. 
-Sí,claro...me encantaría...-dijo él, sonriente.

No sabía porqué, pero aunque al principio se sintió bien con ese beso, en ese momento, se preguntaba a sí misma, qué diablos le estaba pasando. Realmente, no quería envolverse sentimentalmente con Brandon. No quería nada de eso ahorita. Y mucho menos, quería que Brandon tuviera señales equivocadas. 

Y a las 4:30, se encontraban todos comiendo en una pizzería. Encontró bastante misterioso, que Susan y Brandon ya se conocieran desde antes. Le hacía pensar que Susan pudo haberle dicho a Brandon, que ella estaba en la ciudad. Pero no quería sacar conclusiones tan temprano. Ahora solo quería disfrutar el momento. Ya no se sentía tan mal. 



2.5.09

11.Fly Away.

Ya habían pasado 2 meses, y las cosas distaban mucho de mejorar. Y su aspecto empeoraba todos los días.
Tenía ojeras, había perdido más peso del que hubiera deseado, y sus ojeras denotaban mucho su estado de ánimo. Ya no estaba de humor para charlar con la gente que la rodeaba, y sus fotos mostraban cada vez más la depresión que tenía, pero que se negaba a aceptar. 

Ahora hasta fumaba, y tomaba café como maniática. No dormía a sus horas, y cuando sonaba el teléfono no contestaba. Todo iba de mal en peor, y aun sabiéndolo, no quería cambiar nada. Se pintó el pelo, y su aspecto cambió todavía más. No quedaba mucho de aquella Annie con los ojos llenos de vida, y el corazón lleno de deseos y planes para el futuro.  En su lugar, estaba una mujer huraña y retraída...una mujer que veía todos los días frente al espejo, que no reconocía, pero que ya le empezaba a ser más familiar...

De alguna forma, los malos ratos que pasaba Annie, pasaron a oídos de Susan, su mejor amiga desde la preparatoria, y la única que parecía entender, aparte de Brian, lo que acontecía en su cabeza loca. Tomó un vuelo de NY a California para verla, sin importarle la interrupción del rodaje de la nueva película que dirigía. 

-Esa NO eres tú. Simplemente no eres tú...Dónde quedo la Annie que yo conocía? Te dejo una temporada sola, y mirate...Yo creo que vendrás conmigo a NY. Ahí me aseguraré de que comas a tus horas, y de que dejes el cigarro y el café junto con todas esas cosas que te estan haciendo daño...-dijo ella, que miraba el reflejo de Annie en el espejo, encerradas en el baño.
-No quiero ir a NY...-fué lo único que alcanzó a decir Annie, y después bostezó.
-Si no te estoy preguntando si quieres, te estoy diciendo que vamos a ir...-dijo ella, mirándola severamente. 

Salieron del baño, y Susan sacó un par de maletas del closet de Anna, y empezó a tomar ropa del closet de forma aleatoria.
-Ehmm, qué llevaras? creo que me llevaré todas esas playeras que veo por acá...HEY! esa es mi playera de Franz Ferdinand, todavía la tienes? ¬¬ -dijo Susan mirándola, mientras Anna reía.
-Oye, yo no tengo la culpa de que la playera se enamorara de mi, y yo de ella...-dijo Anna en su defensa. Susan negó con la cabeza, y de todos modos la guardó en la maleta junto con otras cosas.
-Y cómo va todo con...ehmmTúsabesquien?-le preguntó Anna, alzando las cejas a Susan, que se ruborizó solo de pensar en la pregunta.
-Ahhh, no tienes que decírmelo, tus mejillas lo dijeron todo...-dijo Anna riéndose.
-No te burles de mis mejillas expresivas! como si las tuyas tampoco lo fueran! cada vez que te preguntaba de Bria...ehmm...de él, pues te pasaba lo mismo...pero creo que no querrás hablar de eso ahora, así que mejor apúrate, nuestro avión sale a las 8:00, y ya son las 7:00...-dijo Susan, que seguía metiendo cosas a las maletas.
-Con que ya tenías todo preparado, bastardaaa!!-le gritó Anna, riéndose. Siempre se decían bastardas.
-Obviamente, pues quién me crees tú? bastarda!!-gritó Susan, que se rió al igual que Anna.
-Ya extrañaba esto, sabes?-le dijo Anna, abrazando a Susan.
-Lo sé...ahora apúrate, y ya vámonos...mientras más pronto, mejor...-dijo Susan.

Mientras tanto, Anna pensaba en que probáblemente eso era lo que tanto necesitaba. Un respiro, un cambio...la mano de una amiga, que la sacara del hoyo tan profundo en el que estaba. Y mintió. Sí quería ir a NY. Quién puede decirle que no, a La Gran Manzana?.

30.4.09

10. California.

Cuando se piensa en California, se tiene una imagen grabada en la cabeza de playas con chicas en bikini, atardeceres, y muchas otras cosas que podrían parecer algo superficiales. Cuando Anna pensaba en California,no le venía a la mente nada de eso. Más bien, eran imágenes de Brian sentado en el jardín de la casa, componiendo canciones con la guitarra, él y ella riéndose mientras corrían por la playa, o la imagen vivida de ellos besándose. California, era como un gran significado de Brian para ella. Así que al pisar tierra americana, le dolió un poco más no haber terminado en muy buenos términos con él. Es más, ni siquiera terminaron, literalmente. Hubiera estado un poco más en paz, si se hubieran dicho un adiós explícito, pero como no hubo tal, no sabía realmente qué pensar sobre todo eso.


Jack la recibió con una amplia sonrisa, e inmediatamente tomó sus maletas. No dijeron mucho en el trayecto al apartamento de Anna...
-Te lo juro que pude sentirlo emocionado, cuando le dije que regresarías...-dijo él, para romper el silencio.
-Emocionado? ja!, no entiendo cómo puede estar emocionado, de ver a la chica que él mismo dejó sola en París. Todo iba perfecto, sabes?...lástima, esta vez, realmente no sé si las cosas volverán a ser las mismas...ya no soy tan optimista como antes...-dijo ella, algo triste.
-Pues yo que tú, no decía nada hasta verlo. Te apuesto lo que quieras a que en cuanto se vean va a cambiar todo...además, tienen mucho qué hablar...-dijo él, ofreciéndole algo de esperanza.
-Ya veremos...-dijo ella, se despidió de él.



Eran las 8:30 de un sábado, y ya sentía que no quería estar ahí. No había dormido bien, y todo el trayecto hasta la locación, se la pasó durmiendo en el asiento de atrás de la camioneta de Jack, que le parecía muy cómodo en el momento. Jack la despertó a 15 minutos de llegar, la despertó, y comenzó a sacar su maquillaje de la bolsa. Como pudo, se maquilló un poco, e intentó fallidamente, arreglar su pelo, que lucía alborotado.
Secretamente, se había puesto la ropa que sabía que le gustaría a Brian. Bajó de la camioneta, y comenzó a conversar con las bandas que ya habían llegado al skate park que serviría de locación por el momento.

Para las 12:15, ya había terminado con la primera etapa de la sesión, y ahora seguía el momento que más temía. Tocaba la sesión con Brian. Lo que más le daba nervios, era que estarían solos, y que no habría pretexto alguno, para distraerse. Tuvo que caminar hasta el otro lado del skate park, dónde ya se encontraba Brian, sentado al filo de lo que parecía una alberca enorme pero completamente vacía. Traía unos lentes oscuros, y una pinta que ya la estaba matando, y eso que apenas lo miraba desde lejos. Era aquella camisa negra, semi abierta, esos jeans que le quedaban a la perfección, y ese pelo que la volvía loca. Y claro, su rostro rompe corazones.

Su corazón palpitaba tan fuerte, que pensó que se le iba a salir del pecho. Con cada paso que daba, quería retroceder dos...no estaba segura de querer estar ahí. Y él no la notó, hasta que la vio parada del otro lado.

Se miraron. Brian le sonrió, y le dijo hola, como si nada.

-Creo que ya deberíamos comenzar con las fotos...-dijo ella, ignorándolo de forma fingida. 
-Como tú quieras, Anna...-dijo él, que se paró del suelo y caminó hacia la locación de forma natural. De alguna forma, le estaba molestando la actitud que había adoptado en el momento. Lo notaba muy seguro de sí mismo, y demasiado tranquilo, como si todo estuviera normal.

A la mitad de la sesión, la tensión era tan fuerte que no pudo soportarlo. Dejó la cámara en el suelo, y lo miró molesta.
-Lo siento, no quiero continuar con esta tontería. No se cómo puedes comportarte tan normal conmigo, cuando fuiste tú, quien me dejó botada ahí en el hotel, para largarte. Nunca volviste...-dijo ella, bajando la mirada. Él comenzó a reírse.
-Disculpame, pero eso nunca habría ocurrido, si tú no te hubieras ido en primer lugar! tu también te fuiste, y me dejaste sin ninguna explicación...-dijo él, que empezaba a sentirse molesto.
-No, es que no necesitabas una explicación...tú sabes porqué lo hice. Tú lo provocaste...-le contestó ella. 
-Solo yo? estas segura, Anna?...perfecto. Yo tampoco puedo seguir con esto...me voy...-dijo Brian, que se dio media vuelta, y caminó de regreso. 
-Anda! vete como siempre! huye de los problemas...-dijo ella, enfurecida.
-Mira quién lo dice, Anna...mejor deberías cerrar la boca...-dijo él, que poco a poco se veía más lejos. 

Lo que dijo, no había sido muy apropiado, considerando que ella misma, huyo también. Derrotada, se sentó en el tronco viejo de un arbol. Se miró a sí misma, y la ropa que traía, y deseaba no haber pensado que iban a volver. De hecho, comenzaba a creer, que lo que habían tenido, ya se había ido a la basura. 

Tomó sus cosas y se dirigió a la camioneta de Jack. Ya había terminado su trabajo por hoy. Jack notó que se dirigía a la camioneta, y la ayudó con sus cosas.
-No te preocupes, Annie...Kelsey, ya se esta encargando de las fotos de Brian...ve tranquila a casa, y descansa un rato...-dijo él, abrazandola. Ella no puso mucha atención a lo que decía, porque veía desde lejos a Brian, hablando con una chica mucho menor que él...suponía que era Kelsey, pues traía una cámara en mano, y le sonreía de forma casi ridícula. 

Se fué de ahí, con la imagen de Kelsey y Brian en la mente, y en el espejo retrovisor. Estaba perdiendolo todo muy rápido...demasiado rápido para su gusto, y lo peor, es que sentía que realmente todo era su culpa. 



9. Change of plans.

El estudio fotográfico que tenía a su disposición en Francia no se parecía en nada al que tenía en California. De que era bonito, moderno y tenía lo último...no había duda, pero le faltaba ese toque personal. Además, aquí tenía 3 asistentes que prácticamente podían hacer todo lo que ella quería con solo decirlo, y ella no estaba acostumbrada. Muchas de las cosas, las hacía ella misma. El revelado, la edición, si es que era necesaria, y varias otras tareas, siempre eran hechas por ella. Así trabajaba, y así le gustaba. Se sentía atada de manos de cierta forma, su jefa prácticamente le había dicho que se dedicara a tomar y dirigir el montaje de las fotos, escoger las lentes y el equipo que necesitaría y ya. Como si hacer el trabajo del revelado y el montaje en sí, fuera algo fuera de sus límites.

El blanco impecable en las paredes del estudio, parecía hipnotizarle. Se había quedado mirando al techo un buen rato, hasta que se dio cuenta de que, realmente no estaba muy cómoda ahí. Como siempre, existía ese vacío en su estómago, un hoyo negro que sentía, la iba a comer por dentro y la iba a dejar más rota y más incompleta que antes. Su teléfono sonó y muy en sus adentros deseaba que fuera él, aunque realmente era el editor en jefe de la Alternative Press.

-Te diviertes en Francia, Annie?-le preguntó de inmediato la voz del otro lado del teléfono.
-No tanto como pensaba, Jack, querido...-dijo ella suspirando.
-Pues regresa a California...te tengo un trabajo bastante especial por acá. Voy a hacer un especial con lo más sobresaliente en lo que va del año, y desde el primer momento, pensé en ti, para las fotos. No vayas a decir que no. Aunque, bueno...seamos honestos, no te pagaré la millonada que de seguro te están pagando ahí...pero, creo que valía la pena hacer el intento por tenerte acá. Ya te hartaste de fotografiar rockstars, cariño?-le preguntó Jack riéndose un poco.
-La oferta suena tentadora, de hecho. Y no exageres, no me pagan millonadas...-dijo ella riendo también.
-Además, tendrás la oportunidad de fotografiar a tu chico...otra vez, fué votado como el hombre más sexy, hey! le ha ganado ya dos veces al chico de My Chemical Romance!, eso sí debe celebrarse...-dijo él. Ella se quedó callada. Las palabras "tu chico" no querían sonarle ajenas, pero ya lo eran...muy a su pesar.
-Porqué tan callada, Annie?-le preguntó, al sentir el silencio obvio del otro lado de la linea.
-Bueno, pues es que, ya no es mi chico...-dijo, con un nudo enorme en la garganta.
-Qué? rompieron otra vez, Anna?...ah, vamos...todo mundo sabe cuanto lo quieres, así que, porqué no aceptas este trabajo, te regresas acá, e intentas arreglarlo todo, eh?-le preguntó Jack haciendo la oferta sumamente tentadora. Además, ya no tendría que seguir en Francia, ahora se le hacía un poco extraña y extremadamente solitaria, y hasta algo deprimente.
-Me parece perfecta tu oferta...pero tú más que nadie sabe que los contratos no son cualquier cosa, y menos cuando estamos hablando de una revista como Vogue...aunque, si no me equivoco, mi contrato solo es forzoso hasta...ehmm-(se paró del suelo y fué por su bolsa y la vació en el suelo sin mucho cuidado, haciendo una lluvia de papeles improvisada, de ahí, sacó una hoja rosa y comenzó a leerla) - es hasta después de dos semanas...-dijo ella, sin mucho ánimo.
-Bien, pues te espero acá dentro de dos semanas, Annie. Mientras tanto, sigue tomando fotos, y que nadie te diga cómo tomarlas, eh? que no pierdan el estilo de Annie!-dijo él, se despidieron y colgó.

Jack tenía razón en cuanto a las fotos...si sus fotos eran como eran, era gracias a su toque personal, y eso incluía revelarlas, y hacer todo el proceso ella misma. Mandó llamar a sus asistentes, y literalmente les dijo que no eran muy necesarias. Ahora, ella volvía a tener el mando de todo, como siempre.




Del otro lado, en Los Ángeles, Brian dormía en casa de Zacky, uno de sus compañeros de la banda, y sonó su teléfono, interrumpiendo su sueño completamente.
-Annie va a volver a california...-le dijo Jack algo emocionado de comunicarle la noticia a Brian, que se paró del sillón en el que estaba, y se talló los ojos.
-Qué dijiste? cómo supiste eso?-le preguntó, lleno de curiosidad.
-Le ofrecí que viniera para la siguiente edición de AP...y no pudo rechazar mi oferta...-dijo Jack.
-Eh...Ella...va a tomar las fotos?-preguntó Brian, titubeando.
-Claro!...viene en dos semanas...prepárate...-Jack colgó, y una sonrisa se formó en el rostro de Brian, que ya no mostraba signos de sueño. Ya no quería dormir, se acostó en el sillón pensando en qué haria al verla. La ignoraría, le reclamaría?...ni siquiera tenía pruebas auténticas de que ese hombre con el que hablaba era un pretendiente suyo. Ahora que veía todo desde otra perspectiva, le parecía que había sobre reaccionado.

Y cuando lo pensó bien, se quitó de encima esos pensamientos de ignorarla, o reclamarle nada... ahora,solo pensaba en besarla.

27.4.09

8.Nothing in my way.

4 Días, traducidos en 96 horas.

Cási la mitad de una semana, y se le había hecho una eternidad. Tomar fotos ya no le estaba resultando para apartar la mente de lo que realmente le importaba en el momento. Parecía un robot, automatizado para hacer las tareas más sencillas y básicas, y siempre regresaba a su hotel a dormir. A veces, ni comía. Incluso, le preguntaron si se encontraba bien, cuando casi se desmaya a la mitad de la calle.

Tenía que admitirlo. No estaba bien.

Pero no lo quería aceptar. Eso de fingirse a si misma, le venía muy fácil en el momento, se quiso poner una venda en los ojos, y omitir todo el escenario destruyendose ante sus ojos. Barcelona, léjos de parecerle una ciudad bonita, ahora solo era sinonimo de tédio, y de recuerdos que prefería borrar de su mente. No podía esperar para regresar a París, porque confiaba que solo así, estaría de verdad enfocada en su trabajo.

Mientras tanto él ocupaba su tiempo practicando o leyendo libros, pero a comparación de ella, no intentaba omitir las cosas, o pretender que no habían pasado. Muchas veces le pasó por su mente la posibilidad de ya no volver con ella, por mucho que eso le pudiera costar, si no era un esfuerzo de dos, no tenía caso seguir luchando. Él consideraba que había hecho lo que pudo para recuperarla, pero al ver que ella no quería ser recuperada, no había mucho qué hacer...todo dependía de ella ahora.

Una parte de él, quería ir a verla y rogarle, suplicarle para que volvieran a estar juntos, pero a la larga, si ella realmente no lo quería como él a ella, se sentiría mucho más lastimado. Solo le quedaba un último recurso, buscarla y hablar con ella una última vez...eso decidiría todo.

La tarde afuera, no invitaba a salir realmente. Llovía mucho y casi no había gente en las aceras. Las tiendas estaban cerradas y apénas pasaban coches. Sin embargo, Anna estaba en la azotea del hotel, que se había acondicionado para ser un roof garden. Miraba la lluvia caer desde la mesa donde estaba sentada, y tomaba un café que ya estaba frio. Esa misma noche se iba a París, y suponía que él, ya estaría más que cómodo en California. Sacó su celular y buscó su número en el teléfono. Quería llamarle, pero suponía que ni siquiera le iba a contestar.

De la nada, alguien se sentó en su misma mesa, y se dió cuenta de que era Brandon, otra vez.
-Te fuí a buscar a tu habitación, pero me dijeron que andarías por acá...¿cómo va todo, Annie?-le preguntó, sonriente, como siempre. Automáticamente ella sonrió. Lo conocía muy poco, pero le parecía una persona muy amena.
-No tan bien, pero intento sobre llevar las cosas...-dijo ella, y suspiró.
-Líos amorosos, eh?-dijo él, inquisitivamente.
-Y cómo es que sabes eso?-le preguntó ella, interesada.
-Ehmm...digamos, que soy muy bueno adivinando...-dijo él.

Continuaron platicando, hasta que eventualmente, la hizo sonreír un par de veces. Mientras tanto, Brian veía todo, desde lejos. Ahora lo entendía todo. Probablemente, él ya no figuraba en su plan de vida.

Decidió irse. No necesitaba más, para entender que todo se había acabado.

Podía estar equivocado?...o no?.


25.4.09

8. Look what you've done.

No supo porqué, pero esta vez no fue detrás de él. Ni siquiera se paró del suelo del baño, y continuó llorando, mientras pensaba en si esta vez volverían o no, si esta vez el regresaría a buscarla, o ya todo estaría acabado.

Se quedó dormida justo ahí, hasta el día siguiente muy temprano. Se encontró a sí misma acostada encima del tapete del frio baño, se paró y miró su reflejo en el enorme espejo que había ahí. Su reflejo le parecía tan nefasto que casi no lo podía mirar. En él, se encontraba el rostro de una mujer que ciertamente no parecía ser ella. Estaba demacrada, con el rímel corrido, y el pelo enmarañado, tenía ojeras y hasta llegaba a parecer que la luz se había ido de sus ojos ahora hinchados. Salió del baño, y cerró los ojos por el sol que irradiaba en la ventana...comenzaba a sentirse cegada y tuvo que cerrar las cortinas. Ahora estaba a media luz; se dio cuenta de que las cosas de Brian ya no estaban, el único indicio de que estuvo ahí, era la playera que había usado el día anterior tirada en el suelo de la habitación junto con la ropa de Anna.

Su mente apenas estaba tocando fondo. Ya se había ido...ya no estaba ahí. Le costaba trabajo meterse esa idea en la cabeza. Decidió tomar una ducha, sin siquiera esperar a que el agua caliente saliera de la regadera, ya no le importaba. Se vistió con lo primero que vio y salió del hotel sin la menor idea de a dónde ir. Caminó sin rumbo, subconscientemente, lo buscaba, esperanzada de que pudiera aparecer en alguna parte, sentado en algún café...fumando junto a una fuente, tirado en el pasto...de pasajero en algún bus. Y de pronto, su mente comenzó a jugar con ella. De pronto, le parecía verlo caminando entre la gente, después, tomaba la forma de el hombre sentado en la terraza de un restaurante, y luego...lo veía en una esquina, besando a una chica rubia. Pero no era él...ya estaba alucinando.

-Annie Gibbons, no?...-preguntó alguien detrás de ella.

-Qué?...-dijo ella sin importarle mucho. Volteó, y miró a un hombre de lentes oscuros, chaqueta de cuero, y barba a medio crecer.

-Sí, eres tú!...me recuerdas? Tú me tomaste fotos para la portada de Nylon Men...soy Brandon...-dijo él, no muy seguro de si ella lo recordaba. Le extendió la mano, y ella la tomó asintiendo.

-Claro, sé quién eres. Brandon Flowers, The Killers, no?-preguntó ella sonriendo a medias.

-Bien...si me recuerdas!, qué haciendo por acá? Alguna sesión de fotos?-preguntó él, sonriéndole.

-Ehmm..sí, estoy aquí por una semana...-dijo ella, no muy interesada en él, por el momento.

-Qué bien!, y qué bueno que te encuentro. Me gustaron mucho las fotos que me tomaste, y me preguntaba si podrías tomar las fotos del siguiente álbum de la banda...-dijo él y ella lo miró por fin. Asintió con la cabeza.

-Claro, claro...las tomaré. Te llamaré luego, es que tengo algo que hacer...-dijo ella, estrechando su mano de nuevo, despidiéndose de él.

-Perfecto!...bueno, sé que probablemente me estoy metiendo en cosas que no debo, pero te noto algo mal. Mira, te apunto mi número, y si necesitas algo, lo que sea...me llamas, estaré aquí con la banda unas semanas...-dijo él, tomando el celular de Anna de sus manos. Tecleó su número y lo guardó para ella.

-Gracias, eres muy amable...-dijo ella sonriendo genuinamente.

-De nada, Annie...te veré luego...-dijo él, dándole un beso en la mejilla sin más, y se fue.

Lo miró irse en dirección contraria, y una vez que desapareció de su vista, siguió con su camino.

Caminó un buen rato por la ciudad, sin un rumbo en particular. Poco a poco se daba cuenta de que probablemente ya no iba a encontrarlo, imaginaba que para esas alturas, ya estaba metido en un avión de regreso a California.

Aunque, la realidad era otra.

Estaba en la terraza de su nuevo cuarto de hotel, fumando un cigarrillo, el último que le quedaba. Recordó lo mucho que Anna detestaba verlo fumar, pero en ese momento no podía evitarlo, hasta temblaba un poco al sostenerlo...estaba nervioso y toda clase de pensamientos bombardeaban su cabeza sin piedad. Nunca se había sentido así, tan perdido. Ahora él había huido y no estaba muy seguro de saber si ella lo buscaría o no. Y de todos modos, aunque lo buscara, sabría dónde encontrarlo?...Barcelona no era muy pequeña que digamos.

Estaban en la misma ciudad, y sus hoteles, ni siquiera estaban muy separados el uno del otro, pero irónicamente, tardarían un tiempo en volver a verse. El destino quería jugar un poco con ellos, esta vez.

24.4.09

7.Run.

Tenía ya hora y media intentando dormir.

Miraba el rostro de Anna completamente perdido en el sueño y se preguntaba qué diría si le contara todo al día siguiente. Tenía toda la intención de confesarlo todo, pero al mismo tiempo tenía ciertas reservas, pues no sabía cómo iba a reaccionar. Le pasó por la cabeza la idea, de mentir e inventarle cualquier otra cosa para evitar una confrontación.

Es que todo iba tan bien ahora. Estaban juntos, tal y como antes. Y esa verdad podía separarlos otra vez, y no iba a permitirselo...pero de igual forma, se separarían si él mentía, solo que ahí no habría marcha atras, sabía que no lo iba a perdonar.

Finalmente, cerró los ojos. Después de unos minutos, logró dormir. Ya tendría todo el día de mañana para explicarse.


Despertó con el sol en sus ojos, y la silueta de Anna, que estaba sentada en la terraza de la habitación, hablando por teléfono con álguien, mientras lo hacía, apuntaba en un cuaderno, y de vez en vez, tomaba un sorbo de café.

Él se paró y se metió al baño, se duchó, y vistió con rapidez, y al salir, la vió sentada a la orilla de la cama.

-Y bien, me vas a decir ahora, cómo fue que supiste que estaba aquí?-le preguntó, bastante interesada.
-Bueno...yo...recuerdas que me habías dado una llave de tu apartamento?, ya era demasiado tiempo de no verte...y pensé que si tocaba, no me abrirías, así que entré, y me di cuenta de que no estabas, y te llamé...después de colgar, no hice más que buscar en el apartamento, cualquier cosa que pudiera decirme dónde estabas, y encontré la carta de las oficinas de Vogue en el cajón del buró...y...y...el diario...-Anna miró a Brian en shock, y no lo dejó seguir.
-No lo abriste, verdad?...-le preguntó a punto del colapso.
-Bueno, yo...-dijo él apenas en un susurro.
-Lo abriste, o no, Brian? lo abriste?- le volvió a preguntar, exaltada.
-Lo abrí!...lo abrí!, y me bastó con ver las primeras páginas para entenderlo todo...pero es que si no lo hubiera abierto, no me habría dado cuenta de lo mucho que realmente significas para mí, y lo que yo significo para tí...no hubiera abierto los ojos!- le dijo, intentando defenderse. Anna no se veía contenta.
-No puedo creer cómo, la persona en la que más confiaba, podía hacerme cambiar de opinión...-dijo ella, llevandose las manos a la cara.
-Ahí tienes la respuesta, Annie!...si soy la persona en la que más confías, porque te enojas, si leí tu diario...tú y yo, no tenemos secretos...-dijo él, y se acercó a ella, pero se apartó. No dijo nada.
-Qué?...ocultabas algo de mí, entónces?...-preguntó Brian. Lo que la hizo voltear.
-Claro que no!, pero ese no es el punto...qué la palabra diario, no te suena a algo privado? es como si yo husmeara en tu libreta de canciones...yo no me meto con tus cosas-dijo ella.
-Oh, vamos! quieres leerla?,toma, léela. Encontrarías exactamente lo mismo que yo encontré en tu diario...son un montón de palabras que llevan a lo mismo. Te amo. Me amas...no hay más que decir-dijo él, mirándola.

Anna miró la libreta de Brian a la mitad de la cama, y decidió abrirla.
Se dió cuenta de que había más que solo canciones. También había una especie de diario de viajes...cási cada linea en cada fecha, la llevaba a descubrir cuanto la extrañaba mientras estaban lejos. Luego, había un par de fotos de ellos dos. Se veían tan felices. Y era así como debían estar.
-Sé que estuvo mal...pero tienes que entenderme. En ese momento, no sabía exactamente lo que tú estabas sintiendo. Estaba tan preocupado, no tenía idea de dónde estabas, y luego oír tu voz diciendome que ya era demasiado tarde. Cási muero ahí...y luego, encontré tu diario, y me costó tanto decidir entre abrirlo, o no. Pero necesitaba una respuesta, necesitaba saber si tú de verdad querías seguir con esto, o no. Y bueno, aunque hubiera sabido que no querías intentarlo más, de todos modos hubiera venido...-dijo Brian.

Anna cerró la libreta, y se fué al baño. Cerró la puerta con llave, y se sentó en el suelo. Comenzó a llorar. Todavía no olvidaba aquel momento en que discutieron, todavía no se le olvidaba lo que dijo...y todavía le dolía. Y ahora, estaba él afuera, después de haberle dicho todo lo que sentía, le había demostrado lo importante que era en su vida. ¿Qué otra prueba quería?.


Brian se quedó sentado en la cama pensando en qué más hacer para hacerla entender. Entre todo lo que traía en la cabeza, recordó una canción que, extrañamente le gustaba. No se parecía en nada a lo que oía con frecuencia, ni a lo que tocaba con Sevenfold, pero para él, eso no demeritaba la canción y todo lo que decía. Le parecía perfecta para el momento que estaba viviendo.

Sacó la guitarra acústica que había traído consigo, y comenzó con los acordes de aquella canción que pocas veces tocó, pero que se sabía a la perfección. Eso tenía que hacerla reaccionar de alguna forma.


I'll sing it one last time for you
Then we really have to go
You've been the only thing that's right
In all I've done

And I can barely look at you
But every single time I do
I know we'll make it anywhere
Away from here

Light up, light up
As if you have a choice
Even if you cannot hear my voice
I'll be right beside you dear

Louder louder
And we'll run for our lives
I can hardly speak I understand
Why you can't raise your voice to say

To think I might not see those eyes
Makes it so hard not to cry
And as we say our long goodbye
I nearly do

Light up, light up
As if you have a choice
Even if you cannot hear my voice
I'll be right beside you dear

Louder louder
And we'll run for our lives
I can hardly speak I understand
Why you can't raise your voice to say

Slower slower
We don't have time for that
All I want is to find an easier way
To get out of our little heads

Have heart my dear
We're bound to be afraid
Even if it's just for a few days
Making up for all this mess

Light up, light up
As if you have a choice
Even if you cannot hear my voice
I'll be right beside you dear



La puerta del baño se abrió lentamente al terminar la canción.
Pero probablemente, era demasiado tarde.
Él ya no estaba ahí.

- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -

Bien emocional el capítulo XD
pero así soy, toda cursi-dramática.
COMENTEN.
si el episodio estuvo todo emo. y si eso se les hace
demasiado mieloso o algo así.

Crédito a Run de Snow Patrol. Canción hermosa!


5.4.09

6. All I Need.

Barcelona lo recibió con los brazos abiertos, y una temperatura para derretir cualquier vela puesta en las banquetas de la ciudad. Gracias a las indicaciones de la mujer en las oficinas de Vogue en Francia, supo a dónde dirigirse para encontrarse con Anna. Estaba emocionado y nervioso. El taxi lo llevó a su hotel, y ahí pudo ducharse, y cambiarse. No quería verse mal para ella. Aunque de todos modos, ella lo había visto ya de cualquier forma posible, y no parecía importarle mucho. Aun así, no quería parecer un vagabundo. Tomó otro taxi, y lo llevó al lugar con prontitud. Para su sopresa, no estaba lejos de donde estaba su hotel. 

Era el Parque Güell...un lugar bastante hermoso, y fuera de lo común. Aunque también grande. Por lo cual, complicaba un poco las cosas para encontrar a Anna. Caminó sin mucha prisa, admirando lo que había a su alrededor. Intentaba observar bien todo, por si la veía por ahí. Recorrió un buen tramo, hasta el centro del parque. La Plaza. Y ahí estaba.

Se quedó parado en donde estaba. No quería parecer ridículo, corriendo hacia donde ella estaba, como en las malas telenovelas. Se limitó a mirarla desde ahí. Estaba acomodando a las modelos en los pilares de la Plaza, platicaba con ellas, y de pronto comenzaron a reírse. Justo ahí, recordó todas las veces en que ella, logró sacarle un millar de carcajadas con cualquiera de sus ocurrencias. Era muy simpática, y siempre tenía algo que contarle. Sonrió para sí mismo al recordarlo todo. 

Después comenzó a fotografiar a las modelos un par de veces, hasta que parecía haber terminado. Después, volteó y con su cámara, comenzó a retratar a la gente que paseaba por ahí. Brian no supo si moverse, o quedarse ahí. Estaba seguro de que si se quedaba quieto, se daría cuenta de que él estaba ahí, a través del lente. Optó por quedarse ahí. Quería que ella misma se diera cuenta de que ahí estaba. Quería ver la sorpresa dibujada en su rostro. 

Y no tardó mucho para ocurrir la escena que ya se estaba imaginando. De pronto, volteó justo hasta donde él estaba, y se quedó estática. Cambió el lente por un gran angular, y lo enfocó justo en su dirección. Después de varios movimientos con el lente, separó su rostro de la cámara, y lo miró con sus propios ojos. Brian, por su parte, solo le dijo hola con la mano, sonriendo. 

Anna no creía lo que habían visto sus ojos. ¿Qué hacía él ahí? ¿Cómo diablos se había enterado de dónde estaba?, tenía tanto que preguntarle. Pero también tenía que besarlo...necesitaba besarlo. 

Dejó la cámara ahí, y atravesó la plaza corriendo. Él abrió los brazos, y ella no tardó en rodearlo con sus brazos. Ella temblaba. Quería llorar, pero no quería que él la viera de esa forma.  Se sentía tan bien tenerla así de cerca. Ya no quería volver a dejarla ir así. 

-Pero tú...¿cómo supiste que estaba yo aquí?-le preguntó titubeando.
-No me preguntes, el chiste es que estoy aquí, y creo que ya aprendí la lección...-dijo él, la tomó de las mejillas y la besó después de mucho tiempo. 

Ya tendría tiempo para explicarlo todo. Aunque no se le ocurría qué excusa darle, por haber entrado a su apartamento, y haber abierto su diario. Confiaba en que no lo tomara tan mal. 

4.4.09

Seize The Day parte II.

1 mes después.

París en sí, era bonito. Muy bonito.

Pero a su gusto, le faltaba algo. Era como la comida sin condimentar. O como una verdura cruda, y sin sabor. Aún con todo, nunca le faltaba inspiración allí. Siempre encontraba nuevas ideas para plasmarlas en sus fotografías, o en las sesiones de fotos para VOGUE. Gracias a eso, siempre dejaba a Jean, el editor en jefe de la revista, encantado con todo lo que hacía. Pronto, la llamaron para que hiciera una sesión de fotos especial para Vogue España. Obviamente no se negó. Era jueves en la noche, y ese mismo día voló a Barcelona, donde ya todo estaba preparado para la sesión. Todo ahí, estaba de acuerdo a lo planeado. Con lo que ella no contaba, es que se iba a quedar ahí más de una semana. No le incomodaba. De hecho, le agradaba la idea de conocer más allá de lo poco que alguna vez visitó de España, cuando niña. Además, de qué podía quejarse? Iba a tener unos días en otro lugar, conociendo otras cosas, y sobre todo, haciendo lo que más le gustaba: Tomar fotos.



La primera impresión que tuvo Brian de París, tampoco fué la mejor. La primera vez que pisó tierra parisina, fué un viernes por la tarde. Iba con los chicos de Sevenfold a tocar en un auditorio algo lejano del aeropuerto, y además, ya era muy tarde. Tan tarde, que ya se estaban perdiendo la mitad del soundcheck en cuanto llegaron. Llegó a odiar el aeropuerto. Enórme, parecía un laberinto, un laberinto lleno de tiendas, y de gente estorbosa con maletas gigantes, extranjeros por todas partes, y franceses que no entendían ni un céntimo de inglés. Estaba cansado. No se había duchado, y tampoco había podido dormir bien...Pero ahí estaba. Por el amor al arte, la música, y sí, al dinero.

Ahora, se encontraba en ese mismo aeropuerto, con toda clase de incógnitas en la cabeza. Esta vez, venía completamente solo. En plan de simple turista. Un patético enamorado queriendo encontrar a la chica de sus sueños, enmedio de aquél cáos llamado París. Lo único que tenía, era esa carta robada, con la dirección de las oficinas de Vogue. Camino con su maleta hasta la salida, y vió la fila de táxis afuera. Se acercó al primero que vió, y le mostró el papel algo arrugado con la dirección. La señaló, y el taxista asintió con la cabeza, en señal de entendimiento. Se subió al táxi, y esperó lo mejor.

Llegó, y se bajó del taxi, aventándole un billete al conductor, era algo más de lo que el taxímetro marcaba, pero le daba igual, ni siquiera esperó el cambio, y corrió a la entrada de las oficinas. Se sintió aliviado de que la chica de la recepción supiera hablar inglés. Pidió ver a Anna. Pero la mujer le dijo que estaba en Barcelona en el momento.

Ya no sabía ni cómo sentirse ante eso. Su única reacción fué dirigirse de nuevo a la salida, paró el primer taxi que vió, y le pidió que lo llevara al aeropuerto. Otra vez. Estaba ahí, formado, delante de 5 personas, para pedir un boleto a Barcelona. Pronto llegó al mostrador y pidió un boleto, El vuelo salía en 5 minútos, y la puerta para abordar era la F16.

Estaba en la F2...

Corrió como nunca en su vida. Como si la vida le fuera en ello. No le importó tirar a un par de personas, empujar niños pequeños, y hacer a un lado a un grupo de turistas coreanos, que se vieron asustados al verlo correr justo en la misma dirección que ellos a toda velocidad. Pero llegó. Llegó, y se metió al avión aliviado. Ya tendría todo el vuelo para descansar.





:B después de que ayer fué uno de los días más HORRIBLES de mi vida, aquí esta la continuación a mi chafafic. XD
reviews are NICE!