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24.10.09

Más contras que pros II.

El problema aquí también, es que yo no soy "fashionista". Te puedo decir de marcas, diseñadores, hasta colecciónes, si quieres. Sé lo básico, si así lo quieres poner, pero yo no vivo la moda de forma directa. I don't dress to impress. Y una cosa importante aquí, es que seas coherente con lo que quieres hacer. ¿Cómo esperar que te dediques a esto, si no te vistes de acorde con todo eso?...

Me gusta mucho la moda. Joder, god knows I do. Solo quiero tener las agallas para enfrentarme a todo esto que viene. Sea lo que sea, a cualquier cosa a la que me vaya a dedicar. Siempre me la vivo pensando más en lo malo que en lo bueno, y no es nada conveniente, porque siempre me impedirá de hacer lo que realmente quiero.

I feel so helpless.

Más contras que pros.

Por un lado, no sé como me voy a dedicar a lo que quiero, si no me siento parte de la escena. Pongo como ejemplo: Si me quiero dedicar al diseño de modas. No me siento parte de esa escena, porque todos allí, honestamente me parecen una bola de fresas-hipsters queriendo verse indies, y creyendose la gran cosa. Veo páginas como "Diario de fiestas" y no me veo para nada en esa escena. Ni tengo contactos famosos, y yo no me llevo bien con niñas riquillas wanna-be-something. Ni soy una chica guapa con apellido rimbombante. Joder. Me siento tan out de todo eso. I'm old fashioned. soy tímida, algo sociable, y detesto ese tipo de cosas. Honestamente, no me encanta la moda mexicana, por mucho que le quieran echar flores. Y no me mal interpreten. Hacen muy buen trabajo, pero si siento que algo les falta. Siento que se quieren ver muy conceptuales, y terminan haciendo algunas piezas horrendas. Pero bah, eso no solo pasa aquí, pasa en todos lados. Sigo sin saber qué rayos haré si me dedico realmente al arte. Quiero que las cosas que haga yo, sean especiales, pero a la vez, quiero que chicas como yo, no se sientan alienadas por la escena. Quiero que las chicas "comunes" se sientan realmente cómodas con lo que usan, y que no se sientan apartadas por la moda. Quiero hacer cosas lindas. Quiero ser inclusiva, y me encantaría no sentirme así. siempre me quedo como en medio. Ni de aquí, ni de allá. Y ahí viene otra contra para lo que quiero hacer con mi vida. Me encantaría por una parte, pertenecer en ese mundo, pero seamos realistas...yo no soy así. No encajo, y nunca lo haré.

11.7.09

The Ghost of Me.

A veces me da por mirar atras. Bueno, sinceramente, no solo a veces. Siempre. Sobre todo, ahora que me dió esa crísis de los 19 años que no llegué a experimentar hasta ahora, y que no creí experimentar nunca, porque jamás había oído hablar de ella. Últimamente, no puedo evitar sentir, nostalgia, melancolía, y tristeza. Pocas veces veo hacia atras y me recuerdo feliz. Y no, no es que yo haya tenido una infancia triste, de hecho, creo que desde que nací hasta 3 de primaria, todo iba perfecto. Luego, todo se empezó a ir al carajo. Era como descender en una espiral imaginaria. Todo se tornó horrendo. Me asaltaron muchas dudas sobre mi misma, sobre mi entorno familiar, sobre mis amigas, sobre mi yo escolar. Las cosas se empeoraron al mismo tiempo. Mis padres separándose (que, honestamente sí me dolió, no me sorprendió, y si creí que era lo mejor), luego yo, con mis "amigas", y ese eterna sensación de no poder sentirme yo, y ser yo alrededor de ellas, y luego, mirarme al espejo en esos días, y darme cuenta de que no era la típica niña guapísima, rubia, y de aspecto perfecto. En ese tiempo, todas a mi parecer eran perfectas menos yo...(y sí, duele, pero a veces lo sigo sintiendo), tenían sus madres perfectas, padres perfectos con empleos perfectos, y sus viajes frecuentes a cualquier parte del mundo..."y tú conoces Disneylandia, fer?" y yo negando como idiota la cabeza, con toda la pena del mundo, mientras por dentro, maldecía no poder ir, y no poder asentir con felicidad que ya había estado ahí, teniendo como prueba aquella foto típica de cualquier turista, con las orejas de Mickey en la cabeza, delante del castillo de Cenicienta. Y todas las demás niñas con su delantal de cuadros blancos y azul marino, y su cabello lacio...lacio. Y yo, la chica rara, simpaticona, de pelo rizado y con frizz en exceso...ah, y los lentes.

Aquella niña, que para ese entónces, seguía más metida en comprarle ropa a sus Barbies, y en coleccionar estampítas Sandylion, que en niños, viajes, u otro tipo de cosas. No puedo quejarme: Siempre tuve amigas. Mi tope de popularidad en sexto de primaria, me hacía sentir feliz, por el hecho de que sí, casi todo sexto año me conocía, pero era popular entre las "raras" como yo. Y no es que en realidad fueramos "raras", era el simple hecho de que nos interesaban otras cosas, que a las otras no. Estabamos más metidas en las bromas, el reírse por reírse, los chistes locales, y la crítica destructiva hacia las "fresas". El final de sexto fué muy bonito. Tenía amistades sólidas, y el último día, en la graduación en el Ambrosía, jamás se me va a olvidar a Daniela, sosteniendo la cámara de video, filmandolo todo, hasta a Billy, mi hermano que era todavía un bebé, Gina, Andrea, Mariana, Mirta, y varias más, sentadas en una mesa juntas, cotorreando sobre la comida. Y el momento excesivamente emotivo, donde las niñas bailaban con sus padres. Todavía oigo esa canción y chillo. Vino la secundaria, el primer año: lleno de cosas raras y no tan lindas, el segundo: una bomba de recuerdos, risas, y más risas, mucho Simple Plan, y luego tercero...que fue bueno hasta cierto punto, pero del final, prefiero no hablar. Todavía las extraño. Extraño a todas esas niñas que salvaron mi existencia en ese lugar, pero no extraño a las que me hicieron todo más pesado al final. Tampoco voy a extrañar la escuela en sí. Si volviera, lloraría. De coraje, de tristeza, de añoranza por algunos momentos. Todas las veces que paso cerca de ahí, miro para otro lado, o cierro los ojos...lo prefiero. Puedo decir, que el sentimiento que engloba toda esa experiencia en esa escuela, fué el hecho de que nunca pude ser yo, tal y como soy. Nunca encajé ahí.

Y vino el año sabático. Vino el viaje a Londres. De los momentos más increíbles en mi vida. Todavía recuerdo las calles que caminé, el metro, las noches ahí, todo. Y después, vino la prepa. Vino la incertidumbre del principio. Escuela nueva, gente nueva. Yo decía que no iba a hacer amigos, y ahora tengo 6. Todas distintas, todas con sus gustos, unos totalmente opuestos a los mios, pero creo que eso hace todavía más verdadera nuestra amistad...el poder estar unidas pese a todo eso. Recuerdo mucho, el primer día. Ví a Karime, ella estaba a lado de mí, y me sonrió. No somos las grandes amigas, pero ahora nos hablamos...y fuera de ella, los demás me parecían una bola de niños de papi, engreídos, que no podían ni sonreírle a alguien que no conocían. Después, en el salón que nos dieron por primera vez, hice algunos amigos, pero nada realmente concreto, hasta que llegué con Mariana. Ella se sentaba con Jessica, y por Mariana conocí a Carmen, y Carmen iba en mi clase de Francés, y fué click instantáneo, coincidentemente, las dos habíamos ido a Londres en las vacaciónes. Y luego, vino Valeria, se sentaba hasta la orilla del salón. Después, vino Alejandra, quien yo pensaba que no le caía bien. Según yo, me miraba feo. XD, y después, Andrea, que ya era amiga de Ale desde antes. Después, vino Montse, y su hermana Mariana, que conocí mejor, porque estaba en la clase de francés. Y todo es diferente ahora. Soy yo bien...con todas las letras. Y me encontré con el hecho de que yo no conocí realmente qué era ser amigo de alguien hasta ahora. Y tantas cosas han cambiado, he cambiado de piel, de gustos...ya no soy la niña loca por SP, que también era fan a medias de My Chemical Romance, y que coreaba las canciones en todos lados. Tanto así, que su madre y padre se sabían las canciones de pe a pa. Ya no sigo siendo la niña que se sentía menos...aunque algunas veces, esa niña aparece, y causa problemas, pero siempre es controlada. Creo que con esto de crecer te das cuenta de muchas cosas, y te permite reírte de tu pasado...de qué ridícula eras, de cómo vestías, de como pensabas. Leo los diarios de cuando tenía 15 años y me doy pena. Pero también me doy cuenta de cuanto lloraba y me preocupaba por ciertas cosas que yo creía como el fin del mundo, y ahora se han solucionado. Me alegra mucho saber que superé todos esos obstáculos y me convertí en quien soy ahora. Para bien, o para mal.

Me alegra que en estos dos años, las mismas niñas sigan siendo parte de mi vida, y que se hayan añadido también algunas otras. Me alegra poder sentirme parte de algo, poder identificarme con alguien, y poder compartir lo que hago, lo que soy, y lo que me gusta. Ahora soy más feliz que antes. Sigo teniendo problemas, pues esos nunca se acabarán, lo sé, pero estoy contenta. Y si ha habido problemas, o yo los provoqué, o son cosas que no estan en mi control. Pero debo vivir con eso. Debo de aprender a vivir con todo eso, y dejar de cometer los mismos errores de siempre. La moraleja personal aquí, al menos la que a mi me dejó todo esto, es que yo soy perfecta así como soy. Perfecta con mi montón de imperfecciónes, y que debo de alejarme de esos demonios que a veces me hacen sentir menos de lo que realmente soy. Y sí, aunque todo esto suene chafa. Y que suene trillado, y cursi, pero es la verdad. Creo que es tiempo de dejar que las personas pasen sobre mí, o que siga permitiendo que me hagan daño. Generalmente, soy muy generosa, para mi propio bien...y por eso ya me han pasado muchas cosas...pero en fin...mi vida continua, y solo espero que todo sea mejor y mejor, y mejor todos los días.

8.5.09

14. Lost, Broken, Confused.

El verlo desaparecer hacia el quirófano fue demasiado para ella. Estaba temblando, y no tenía idea de si iba a regresar vivo o no. No sabía si ella había llegado a tiempo, o era demasiado tarde para él. Se culpaba. Probablemente, si hubiera contestado el teléfono la primera vez, no habría sido tan tarde para buscar a Brian.


-Su estado de salud es delicado...todo dependerá de las próximas horas, el golpe que recibió en la cabeza, le provocó un trauma severo, y esta en coma...estará en observación. Puede pasar a verlo, talvez sea la última vez que lo vea con vida.


La última vez?

La escena le parecía tan surreal. Aquel chico acostado en la camilla del hospital, no se parecía en nada al Brian fuerte, sonriente y sano que ella conocía. En su lugar, estaba un chico pálido, con un tubo conectado en su boca, y varios raspones. Se acercó a él con miedo, y tomó una de sus manos frías. La apretó, deseando que él la apretara de regreso...pero eso no pasó. Jaló una silla y se sentó cerca de él. Volvió a tomar su mano, y recargó su cabeza con el colchón de la cama, y cerró los ojos. Se quedó dormida, pensando en él...y en lo mucho que lo quería de vuelta.


A media madrugada, fue movida violentamente del lugar en el que estaba, sin saber si quiera qué pasaba, se talló los ojos, y vio de forma borrosa, como se llevaban a Brian rápidamente fuera del cuarto. Se paró y corrió detrás de los doctores. Pero alguien la detuvo. 

-Déjame, necesito estar con él...-le dijo Anna, sin saber si quiera quién la detenía. 
-Tranquila, Annie, verás que todo estará bien...-le dijo, Brandon. Al notar que era su voz, volteó y paró de caminar. 
-Y tú? qué haces aquí?-le preguntó, para después notar que Susan y Robert también estaban ahí.
-Los amigos siempre sabemos donde estan los que nos importan...venimos a ofrecerte nuestro apoyo...-dijo Brandon, sonriéndole. Anna se acercó poco a poco a él, mientras veía la camilla desaparecer por completo del pasillo, y después, abrazó a Brandon, y comenzó a llorar.
-No se que diablos voy a hacer si se va...sabes? nunca creí que esto podía pasar...yo creí que aunque no estuvieramos juntos, lo seguiría viendo, como siempre...pero al saber que está así...todo es como un mal sueño...-le dijo Anna, aun llorando, aferrada al cuello de Brandon, que le acariciaba la espalda con una mano, y le rodeaba la cintura con la otra. 
-Intenta calmarte Annie...todo estará bien...-dijo Brandon, pero ella lo soltó súbitamente.
-No puedes decirme eso! cómo esperas que me calme, cuando el amor de mi vida esta tirado en esa camilla! no vas a decirme que todo estará bien, porque no lo sabes! no lo entiendes...-dijo ella, casi gritándole. Después, se sentó en el suelo del pasillo, se tapó la cara con la sudadera que llevaba, y siguió llorando por un buen rato.

-Sabes cuanto daría porque álguien me llamara el amor de su vida?...Brian es muy afortunado, Annie. Te tiene a tí, aun con todo...-dijo Brandon, que estaba sentado a su lado. 
-Por favor, se me hace dificil creer el cuento de que no tienes a nadie especial a tu lado...-dijo Annie, riéndo un poco. 
-Tú más que nadie deberías saber que no muchas mujeres aguantan el estilo de vida de un chico en una banda...-dijo Brandon, tomando una de las manos de Annie. 
-Claro, lo se, y lo se bastante bien. Por eso nos peleamos la primera vez...-dijo ella, recordando.
-En serio, debes animarte...no creo que quieras que Brian te vea así...-dijo Susan, que se sentó del otro lado de Annie. 
-Lo siento, ahorita no puedo estar animada...no tengo más que horribles pensamientos en mi cabeza...-dijo Anna, y justo después, un doctor salió del quirófano. Se paro rápidamente del suelo, y se acercó a él.
-Usted es Anna?-preguntó el doctor, quitándose los guantes de latex.
-Si!, soy yo!-dijo ella, algo desesperada.
-No para de preguntar por usted...debería ir a verlo a su habitación, ya reaccionó, e insiste en verla...-dijo el doctor. Anna no esperó más, y corrió hasta la habitación. Abrió la puerta, y lo miró ahí, despierto. 

No supo si correr a abrazarlo, o solo acercarse a él. Pero no tuvo que pensarlo mucho...
-Oh, maldita sea, Anna ven aquí y abrázame!!-dijo él, casi suplicándole. Sin dudarlo más, corrió hacia él, y lo abrazó con cuidado. No quería lastimarlo. 
-Más fuerte! eso no es un abrazo...-dijo él, riéndose un poco.
-No quiero lastimarte...-dijo ella, en voz baja.
-Me hubiera lastimado el no verte aquí, cuando abriera los ojos...-dijo él, tomándola de las mejillas, para darle un beso. Por un segundo, pensó en resistirse. Pero no quería ser grosera con él. Además, muy dentro de sí, sentía que necesitaba eso. 

La escena se quedó incompleta, en el momento, en el que Annie vio a Brandon, parado en el marco de la puerta. Ella no pudo explicar porque se apartó de Brian, y Brian miró a Brandon con extrañeza.

-Y qué hace él aquí?-preguntó Brian, visiblemente furioso.



La ronda de problemas, apenas volvía a comenzar. Era como un circulo vicioso del cual Anna, estaba desesperada por salir. 






13. ...Bang! Bang!

Nunca se explicó porque le gustaba tanto la canción de Somebody Told Me. Estaba en pleno concierto, gritando, y coreando la canción como una fan más, aunque ella sabía perfectamente, que para Brandon, era más que eso. Cuando terminó la canción, le puso más atención a Brandon en sí. Sus gestos, la forma en la que se movía, la forma en la que cantaba...y decidió que era el mejor momento para tomar fotos. Sacó la cámara de su mochila, y comenzó a tomar fotos de todos los ángulos posibles. Incluso, Brandon posaba para las fotos algunas veces, se divertía, y cantaba con la música que ya se sabía desde hace tiempo. Súbitamente, toda diversión fue interrumpida. El celular de Anna estaba sonando, y pensó en contestar. Optó por no hacerlo, y seguir. Estaba demasiado entretenida, tomando fotos de la banda, como para atender una llamada.

El vibrar del teléfono le estaba sacando de quicio, y mejor lo apagó. No fue hasta que llegó a casa de Susan, que lo volvió a prender, para darse cuenta de que todas las llamadas perdidas venían de Jack.

-Maldita sea Anna!, hasta que contestas!!-dijo Jack, que se oía algo desesperado.
-Qué? qué pasa?-preguntó ella, extrañada.
-Brian está contigo? ya van 3 shows que no se presenta. Dile que regrese! tiene compromisos!-dijo Jack, preocupado. Ella se preocupó todavía más.
-Qué estas diciendo?...yo no se absolutamente nada de él. Estoy en NY. Hace mucho que no lo veo, y tampoco me ha llamado...-dijo ella, asustada.
-Oh, demonios...te llamaré luego, tú llámame si sabes algo...-dijo Jack, y colgó.

Su primer instinto, fue llamar a su celular. Obviamente no contestó. Solo se oía la voz de él, en la grabación para dejar un mensaje. Fue lo único que obtuvo de él.

Se llevó las manos a la cara y pensó en todo tipo de posibilidades. Estaría bien? Estaría muerto? Estaría del otro lado del mundo? o seis metros bajo tierra? estaría tirado en alguna acera?...Conocía tan bien a Brian, que sabía lo impulsivo que podía ser. También sabía que muy a menudo perdía la cordura...así que nada podía indicar algo bueno en el momento.

Ya era de madrugada y no quiso despertar a Susan y tampoco a Robert, así que sin siquiera llevar sus maletas, pidió un taxi, y se fue al aeropuerto, de regreso a California. Jack la recibió, bastante más preocupado de lo que ella pensaba. No hablaron en todo el camino hasta el apartamento de ella, y miles de preguntas e hipótesis se formaban ante ella. Finalmente, llegó a dormir, y despertó 3 horas después, porque no pudo conciliar bien el sueño. Algo la hacía sentirse extraña. Tenía una opresión en el pecho que no la dejaba en paz. Decidió salir de su apartamento, y tomó su auto para ir a casa de Brian. Aun tenía el juego de llaves que él le había dado.

Estacionó el auto en la entrada, y abrió la reja a prisa. Corrió a través del amplio jardín y abrió la puerta de la casa. No había nadie. Solo una extraña sensación de desolación...todo estaba más desordenado que de costumbre. Sus guitarras no estaban en su lugar, y en cambio, algunas estaban tiradas en el suelo, también había una rota. Había envases de cerveza tirados, y algunas cosas rotas. Después, subió, y revisó cada una de las habitaciónes, y cuando llegó a la de él, lo primero que saltó a su vista, es que su tabla de surf no estaba. Aquel sentimiento de opresión en el pecho, la hizo sentirse un poco mareada. Aun así, bajó las escaleras lo más rápido que pudo, y salió por la terraza, que daba al mar. Se quitó los zapatos y los tiró a un lado, y corrió por la orilla hasta llegar a una parte llena de rocas. Detrás de una de ellas, estaba la tabla de Brian. Cerró los ojos, y esperó lo peor.

Quería gritarle, pero no le salía la voz. Se sentía tan desesperada. Finalmente, caminó un poco más, y lo que vió la horrorizó a tal punto que no pudo sostenerse en sus dos piernas. Ahí estaba él. Tirado en la arena, y con algo de sangre en su pierna derecha . Se acercó más a él, sin pararse, y vió que tenía un golpe en la cabeza. Y solo en ese momento pudo gritar. Gritó de dolor, gritó de miedo...Por un momento, se sintió vacía, seca e incompleta. Como si el mundo se le hubiera venido encima. Sacó su celular, y llamó una ambulancia. Después, le llamó a Jack, que vivía a una cuadra de él, y llegó lo más pronto que pudo. No podía creer como nadie lo había visto ahí.

Tiempo después, estaba en aquella ambulancia, sentada a lado del cuerpo de Brian, que no parecía reaccionar. Al mismo tiempo, ella sentía que su vida se le iba de poco en poco. Lo tomó de la mano, y la apretó lo más fuerte que pudo.

Tenía que reaccionar. Si no lo hacía, seguramente se iba a volver loca.

4.5.09

12.Kiss Kiss...

Llegaron al apartamento de Susan, que era muy amplio y muy acogedor, con posters de películas enmarcados en las paredes, y muchas fotos de ella y Robert. Robert mismo, estaba sentado en el sillón de la sala, leyendo algo.
-No fue demasiado tarde, para rescatar a Annie de la perdición?-preguntó Rob desde donde estaba.
-Parece que no...llegué en el momento preciso...-dijo Susan, dejando una de las maletas de Anna en el suelo.-Anna se sentó en el sillón donde estaba Rob, y apoyó la cabeza en su hombro.
-Porqué no todos son como tu Rob?-preguntó Anna a Susan.
-Porque entonces, el mundo no tendría chiste. Y así esta mejor...-dijo Susan mirando a Rob con una sonrisa.
-Sí, así esta mejor, no me gustaría ver clones baratos de mi en todos lados...-dijo Rob riéndose.
-Bueno, te mostraré tu habitación...quizá quieras descansar un rato...Mañana, me acompañarás al rodaje de la película...-dijo Susan, tomando de nuevo una de las maletas. Subió  con ella al segundo piso del apartamento, y la llevó hasta la habitación.
-Heeey, qué bonito...podría quedarme aquí por siempre!...ja...no te creas, haría mal tercio contigo y Rob...-dijo Anna, que se había aventado a la enórme cama con muchas almohadas, como tanto le gustaba...
-Creeme, sin que yo tenga que correrte, encontrarás al chico de tu vida, y ya no querrás vivir aquí, aunque no sería malo tenerte por acá...-dijo Susan.
-Gracias. En serio gracias...-dijo Anna, ofreciendole una sonrisa a Susan.
-No hay de qué...estoy segura de que si los papeles se hubieran invertido, tú también me habrías rescatado...-dijo Susan devolviéndole la sonrisa. 

Esa noche durmió un poco más tranquila. Al menos, no estaba completamente sola. Y mañana, sería otro día. 





Hacía mucho calor en la locación, y todo parecía ir para largo. El teléfono de Anna sonó, y contestó entusiasmada, al ver que era Brandon.
-Pensé que ya te habías olvidado de mí, Flowers...-dijo Anna, riéndose.
-Cómo podría?...álguien me informó amablemente, de su estadía en NY, y por fortuna para usted, señorita, estoy completamente disponible para lo que se le ocurra...-dijo Brandon, intentando sonar muy educado.
-Tú también estas aquí?-le preguntó Anna, contenta.
-Claro...de hecho, ahorita estoy en un Starbucks, estoy viendo el Madison Square Garden desde aquí...-dijo Brandon. Anna se dió cuenta de que estaban muy cerca.
-Hey! ya sé dónde estas...estaré ahí en 10 minutos!...-dijo Anna, colgó y fué a buscar a Susan.
-Debo irme, tengo que verme con un amigo en 10 minutos...-dijo Anna, con una sonrisa amplia.
-Uhhh! bien, asegurate de que tú y tu amigo, esten aquí a las 4:00, irémos a comer pizza con Rob, nos esperará allá...-dijo Susan. Anna asintió y salió corriendo de ahí.

Caminó dos calles, y lo vió desde lejos. Sentado frente al ventanal del Starbucks, buscandola con la mirada. Sin que él lo esperara, se metió al Starbucks, y se sentó en el sillón frente a él.
-A quién buscas?-le preguntó a Brandon, y él volteó desconcertado. 
-Wow, dijiste diez minutos, solo han pasado como 5...-dijo él, acercandose a ella, para saludarla.
-Me tardé menos, porque quería verte...-admitió Anna. 
-Yo también quería verte, me alegra mucho que estes aquí...y ahora sí, podremos discutir con calma, mi proposición...todavía sigue en pie lo de las fotos para el nuevo disco, Annie...-dijo Brandon, se paró, y se sentó en el sillón junto a ella. Se miraron más de cerca. Su estómago se revolvía y sentía mariposas, otra vez.
-Claro, yo...yo estaría encantada de tomar las fotos...tú solo dime cuando y dónde, y ahí estaré...-dijo Anna, que se sentía hipnotizada por el olor de la piel de Brandon...
-Bien, y qué tal si empezamos mañana mismo, eh?-le preguntó Brandon, y ella asintió, aun ausente. 
-Por mi, esta bien...-dijo ella. De pronto, ya no estaba poniendo atención a lo que él decía. Solo veía sus labios moverse...sus ojos fijos en ella...Y su primer instinto, fue besarlo. Lo tomó de las mejillas, y lo besó. Después, se sintió desconcertada. Se separó de él, pero no por mucho tiempo, ahora él la tomó de las mejillas, y la estaba besando con más intensidad. Poco a poco sentía como la razón desaparecía, y la irracionalidad hacía su aparición estelar. 
-Yo...quiero que vengas esta noche al show...necesito que estes ahí, me encantaría que estes ahí...-dijo él, algo corto de aire, por el beso. Ella solo asintió. No dijo nada. 
-Y yo, quiero que me acompañes a comer, con unos amigos esta tarde...-dijo ella. 
-Sí,claro...me encantaría...-dijo él, sonriente.

No sabía porqué, pero aunque al principio se sintió bien con ese beso, en ese momento, se preguntaba a sí misma, qué diablos le estaba pasando. Realmente, no quería envolverse sentimentalmente con Brandon. No quería nada de eso ahorita. Y mucho menos, quería que Brandon tuviera señales equivocadas. 

Y a las 4:30, se encontraban todos comiendo en una pizzería. Encontró bastante misterioso, que Susan y Brandon ya se conocieran desde antes. Le hacía pensar que Susan pudo haberle dicho a Brandon, que ella estaba en la ciudad. Pero no quería sacar conclusiones tan temprano. Ahora solo quería disfrutar el momento. Ya no se sentía tan mal. 



2.5.09

11.Fly Away.

Ya habían pasado 2 meses, y las cosas distaban mucho de mejorar. Y su aspecto empeoraba todos los días.
Tenía ojeras, había perdido más peso del que hubiera deseado, y sus ojeras denotaban mucho su estado de ánimo. Ya no estaba de humor para charlar con la gente que la rodeaba, y sus fotos mostraban cada vez más la depresión que tenía, pero que se negaba a aceptar. 

Ahora hasta fumaba, y tomaba café como maniática. No dormía a sus horas, y cuando sonaba el teléfono no contestaba. Todo iba de mal en peor, y aun sabiéndolo, no quería cambiar nada. Se pintó el pelo, y su aspecto cambió todavía más. No quedaba mucho de aquella Annie con los ojos llenos de vida, y el corazón lleno de deseos y planes para el futuro.  En su lugar, estaba una mujer huraña y retraída...una mujer que veía todos los días frente al espejo, que no reconocía, pero que ya le empezaba a ser más familiar...

De alguna forma, los malos ratos que pasaba Annie, pasaron a oídos de Susan, su mejor amiga desde la preparatoria, y la única que parecía entender, aparte de Brian, lo que acontecía en su cabeza loca. Tomó un vuelo de NY a California para verla, sin importarle la interrupción del rodaje de la nueva película que dirigía. 

-Esa NO eres tú. Simplemente no eres tú...Dónde quedo la Annie que yo conocía? Te dejo una temporada sola, y mirate...Yo creo que vendrás conmigo a NY. Ahí me aseguraré de que comas a tus horas, y de que dejes el cigarro y el café junto con todas esas cosas que te estan haciendo daño...-dijo ella, que miraba el reflejo de Annie en el espejo, encerradas en el baño.
-No quiero ir a NY...-fué lo único que alcanzó a decir Annie, y después bostezó.
-Si no te estoy preguntando si quieres, te estoy diciendo que vamos a ir...-dijo ella, mirándola severamente. 

Salieron del baño, y Susan sacó un par de maletas del closet de Anna, y empezó a tomar ropa del closet de forma aleatoria.
-Ehmm, qué llevaras? creo que me llevaré todas esas playeras que veo por acá...HEY! esa es mi playera de Franz Ferdinand, todavía la tienes? ¬¬ -dijo Susan mirándola, mientras Anna reía.
-Oye, yo no tengo la culpa de que la playera se enamorara de mi, y yo de ella...-dijo Anna en su defensa. Susan negó con la cabeza, y de todos modos la guardó en la maleta junto con otras cosas.
-Y cómo va todo con...ehmmTúsabesquien?-le preguntó Anna, alzando las cejas a Susan, que se ruborizó solo de pensar en la pregunta.
-Ahhh, no tienes que decírmelo, tus mejillas lo dijeron todo...-dijo Anna riéndose.
-No te burles de mis mejillas expresivas! como si las tuyas tampoco lo fueran! cada vez que te preguntaba de Bria...ehmm...de él, pues te pasaba lo mismo...pero creo que no querrás hablar de eso ahora, así que mejor apúrate, nuestro avión sale a las 8:00, y ya son las 7:00...-dijo Susan, que seguía metiendo cosas a las maletas.
-Con que ya tenías todo preparado, bastardaaa!!-le gritó Anna, riéndose. Siempre se decían bastardas.
-Obviamente, pues quién me crees tú? bastarda!!-gritó Susan, que se rió al igual que Anna.
-Ya extrañaba esto, sabes?-le dijo Anna, abrazando a Susan.
-Lo sé...ahora apúrate, y ya vámonos...mientras más pronto, mejor...-dijo Susan.

Mientras tanto, Anna pensaba en que probáblemente eso era lo que tanto necesitaba. Un respiro, un cambio...la mano de una amiga, que la sacara del hoyo tan profundo en el que estaba. Y mintió. Sí quería ir a NY. Quién puede decirle que no, a La Gran Manzana?.

30.4.09

10. California.

Cuando se piensa en California, se tiene una imagen grabada en la cabeza de playas con chicas en bikini, atardeceres, y muchas otras cosas que podrían parecer algo superficiales. Cuando Anna pensaba en California,no le venía a la mente nada de eso. Más bien, eran imágenes de Brian sentado en el jardín de la casa, componiendo canciones con la guitarra, él y ella riéndose mientras corrían por la playa, o la imagen vivida de ellos besándose. California, era como un gran significado de Brian para ella. Así que al pisar tierra americana, le dolió un poco más no haber terminado en muy buenos términos con él. Es más, ni siquiera terminaron, literalmente. Hubiera estado un poco más en paz, si se hubieran dicho un adiós explícito, pero como no hubo tal, no sabía realmente qué pensar sobre todo eso.


Jack la recibió con una amplia sonrisa, e inmediatamente tomó sus maletas. No dijeron mucho en el trayecto al apartamento de Anna...
-Te lo juro que pude sentirlo emocionado, cuando le dije que regresarías...-dijo él, para romper el silencio.
-Emocionado? ja!, no entiendo cómo puede estar emocionado, de ver a la chica que él mismo dejó sola en París. Todo iba perfecto, sabes?...lástima, esta vez, realmente no sé si las cosas volverán a ser las mismas...ya no soy tan optimista como antes...-dijo ella, algo triste.
-Pues yo que tú, no decía nada hasta verlo. Te apuesto lo que quieras a que en cuanto se vean va a cambiar todo...además, tienen mucho qué hablar...-dijo él, ofreciéndole algo de esperanza.
-Ya veremos...-dijo ella, se despidió de él.



Eran las 8:30 de un sábado, y ya sentía que no quería estar ahí. No había dormido bien, y todo el trayecto hasta la locación, se la pasó durmiendo en el asiento de atrás de la camioneta de Jack, que le parecía muy cómodo en el momento. Jack la despertó a 15 minutos de llegar, la despertó, y comenzó a sacar su maquillaje de la bolsa. Como pudo, se maquilló un poco, e intentó fallidamente, arreglar su pelo, que lucía alborotado.
Secretamente, se había puesto la ropa que sabía que le gustaría a Brian. Bajó de la camioneta, y comenzó a conversar con las bandas que ya habían llegado al skate park que serviría de locación por el momento.

Para las 12:15, ya había terminado con la primera etapa de la sesión, y ahora seguía el momento que más temía. Tocaba la sesión con Brian. Lo que más le daba nervios, era que estarían solos, y que no habría pretexto alguno, para distraerse. Tuvo que caminar hasta el otro lado del skate park, dónde ya se encontraba Brian, sentado al filo de lo que parecía una alberca enorme pero completamente vacía. Traía unos lentes oscuros, y una pinta que ya la estaba matando, y eso que apenas lo miraba desde lejos. Era aquella camisa negra, semi abierta, esos jeans que le quedaban a la perfección, y ese pelo que la volvía loca. Y claro, su rostro rompe corazones.

Su corazón palpitaba tan fuerte, que pensó que se le iba a salir del pecho. Con cada paso que daba, quería retroceder dos...no estaba segura de querer estar ahí. Y él no la notó, hasta que la vio parada del otro lado.

Se miraron. Brian le sonrió, y le dijo hola, como si nada.

-Creo que ya deberíamos comenzar con las fotos...-dijo ella, ignorándolo de forma fingida. 
-Como tú quieras, Anna...-dijo él, que se paró del suelo y caminó hacia la locación de forma natural. De alguna forma, le estaba molestando la actitud que había adoptado en el momento. Lo notaba muy seguro de sí mismo, y demasiado tranquilo, como si todo estuviera normal.

A la mitad de la sesión, la tensión era tan fuerte que no pudo soportarlo. Dejó la cámara en el suelo, y lo miró molesta.
-Lo siento, no quiero continuar con esta tontería. No se cómo puedes comportarte tan normal conmigo, cuando fuiste tú, quien me dejó botada ahí en el hotel, para largarte. Nunca volviste...-dijo ella, bajando la mirada. Él comenzó a reírse.
-Disculpame, pero eso nunca habría ocurrido, si tú no te hubieras ido en primer lugar! tu también te fuiste, y me dejaste sin ninguna explicación...-dijo él, que empezaba a sentirse molesto.
-No, es que no necesitabas una explicación...tú sabes porqué lo hice. Tú lo provocaste...-le contestó ella. 
-Solo yo? estas segura, Anna?...perfecto. Yo tampoco puedo seguir con esto...me voy...-dijo Brian, que se dio media vuelta, y caminó de regreso. 
-Anda! vete como siempre! huye de los problemas...-dijo ella, enfurecida.
-Mira quién lo dice, Anna...mejor deberías cerrar la boca...-dijo él, que poco a poco se veía más lejos. 

Lo que dijo, no había sido muy apropiado, considerando que ella misma, huyo también. Derrotada, se sentó en el tronco viejo de un arbol. Se miró a sí misma, y la ropa que traía, y deseaba no haber pensado que iban a volver. De hecho, comenzaba a creer, que lo que habían tenido, ya se había ido a la basura. 

Tomó sus cosas y se dirigió a la camioneta de Jack. Ya había terminado su trabajo por hoy. Jack notó que se dirigía a la camioneta, y la ayudó con sus cosas.
-No te preocupes, Annie...Kelsey, ya se esta encargando de las fotos de Brian...ve tranquila a casa, y descansa un rato...-dijo él, abrazandola. Ella no puso mucha atención a lo que decía, porque veía desde lejos a Brian, hablando con una chica mucho menor que él...suponía que era Kelsey, pues traía una cámara en mano, y le sonreía de forma casi ridícula. 

Se fué de ahí, con la imagen de Kelsey y Brian en la mente, y en el espejo retrovisor. Estaba perdiendolo todo muy rápido...demasiado rápido para su gusto, y lo peor, es que sentía que realmente todo era su culpa. 



9. Change of plans.

El estudio fotográfico que tenía a su disposición en Francia no se parecía en nada al que tenía en California. De que era bonito, moderno y tenía lo último...no había duda, pero le faltaba ese toque personal. Además, aquí tenía 3 asistentes que prácticamente podían hacer todo lo que ella quería con solo decirlo, y ella no estaba acostumbrada. Muchas de las cosas, las hacía ella misma. El revelado, la edición, si es que era necesaria, y varias otras tareas, siempre eran hechas por ella. Así trabajaba, y así le gustaba. Se sentía atada de manos de cierta forma, su jefa prácticamente le había dicho que se dedicara a tomar y dirigir el montaje de las fotos, escoger las lentes y el equipo que necesitaría y ya. Como si hacer el trabajo del revelado y el montaje en sí, fuera algo fuera de sus límites.

El blanco impecable en las paredes del estudio, parecía hipnotizarle. Se había quedado mirando al techo un buen rato, hasta que se dio cuenta de que, realmente no estaba muy cómoda ahí. Como siempre, existía ese vacío en su estómago, un hoyo negro que sentía, la iba a comer por dentro y la iba a dejar más rota y más incompleta que antes. Su teléfono sonó y muy en sus adentros deseaba que fuera él, aunque realmente era el editor en jefe de la Alternative Press.

-Te diviertes en Francia, Annie?-le preguntó de inmediato la voz del otro lado del teléfono.
-No tanto como pensaba, Jack, querido...-dijo ella suspirando.
-Pues regresa a California...te tengo un trabajo bastante especial por acá. Voy a hacer un especial con lo más sobresaliente en lo que va del año, y desde el primer momento, pensé en ti, para las fotos. No vayas a decir que no. Aunque, bueno...seamos honestos, no te pagaré la millonada que de seguro te están pagando ahí...pero, creo que valía la pena hacer el intento por tenerte acá. Ya te hartaste de fotografiar rockstars, cariño?-le preguntó Jack riéndose un poco.
-La oferta suena tentadora, de hecho. Y no exageres, no me pagan millonadas...-dijo ella riendo también.
-Además, tendrás la oportunidad de fotografiar a tu chico...otra vez, fué votado como el hombre más sexy, hey! le ha ganado ya dos veces al chico de My Chemical Romance!, eso sí debe celebrarse...-dijo él. Ella se quedó callada. Las palabras "tu chico" no querían sonarle ajenas, pero ya lo eran...muy a su pesar.
-Porqué tan callada, Annie?-le preguntó, al sentir el silencio obvio del otro lado de la linea.
-Bueno, pues es que, ya no es mi chico...-dijo, con un nudo enorme en la garganta.
-Qué? rompieron otra vez, Anna?...ah, vamos...todo mundo sabe cuanto lo quieres, así que, porqué no aceptas este trabajo, te regresas acá, e intentas arreglarlo todo, eh?-le preguntó Jack haciendo la oferta sumamente tentadora. Además, ya no tendría que seguir en Francia, ahora se le hacía un poco extraña y extremadamente solitaria, y hasta algo deprimente.
-Me parece perfecta tu oferta...pero tú más que nadie sabe que los contratos no son cualquier cosa, y menos cuando estamos hablando de una revista como Vogue...aunque, si no me equivoco, mi contrato solo es forzoso hasta...ehmm-(se paró del suelo y fué por su bolsa y la vació en el suelo sin mucho cuidado, haciendo una lluvia de papeles improvisada, de ahí, sacó una hoja rosa y comenzó a leerla) - es hasta después de dos semanas...-dijo ella, sin mucho ánimo.
-Bien, pues te espero acá dentro de dos semanas, Annie. Mientras tanto, sigue tomando fotos, y que nadie te diga cómo tomarlas, eh? que no pierdan el estilo de Annie!-dijo él, se despidieron y colgó.

Jack tenía razón en cuanto a las fotos...si sus fotos eran como eran, era gracias a su toque personal, y eso incluía revelarlas, y hacer todo el proceso ella misma. Mandó llamar a sus asistentes, y literalmente les dijo que no eran muy necesarias. Ahora, ella volvía a tener el mando de todo, como siempre.




Del otro lado, en Los Ángeles, Brian dormía en casa de Zacky, uno de sus compañeros de la banda, y sonó su teléfono, interrumpiendo su sueño completamente.
-Annie va a volver a california...-le dijo Jack algo emocionado de comunicarle la noticia a Brian, que se paró del sillón en el que estaba, y se talló los ojos.
-Qué dijiste? cómo supiste eso?-le preguntó, lleno de curiosidad.
-Le ofrecí que viniera para la siguiente edición de AP...y no pudo rechazar mi oferta...-dijo Jack.
-Eh...Ella...va a tomar las fotos?-preguntó Brian, titubeando.
-Claro!...viene en dos semanas...prepárate...-Jack colgó, y una sonrisa se formó en el rostro de Brian, que ya no mostraba signos de sueño. Ya no quería dormir, se acostó en el sillón pensando en qué haria al verla. La ignoraría, le reclamaría?...ni siquiera tenía pruebas auténticas de que ese hombre con el que hablaba era un pretendiente suyo. Ahora que veía todo desde otra perspectiva, le parecía que había sobre reaccionado.

Y cuando lo pensó bien, se quitó de encima esos pensamientos de ignorarla, o reclamarle nada... ahora,solo pensaba en besarla.

27.4.09

8.Nothing in my way.

4 Días, traducidos en 96 horas.

Cási la mitad de una semana, y se le había hecho una eternidad. Tomar fotos ya no le estaba resultando para apartar la mente de lo que realmente le importaba en el momento. Parecía un robot, automatizado para hacer las tareas más sencillas y básicas, y siempre regresaba a su hotel a dormir. A veces, ni comía. Incluso, le preguntaron si se encontraba bien, cuando casi se desmaya a la mitad de la calle.

Tenía que admitirlo. No estaba bien.

Pero no lo quería aceptar. Eso de fingirse a si misma, le venía muy fácil en el momento, se quiso poner una venda en los ojos, y omitir todo el escenario destruyendose ante sus ojos. Barcelona, léjos de parecerle una ciudad bonita, ahora solo era sinonimo de tédio, y de recuerdos que prefería borrar de su mente. No podía esperar para regresar a París, porque confiaba que solo así, estaría de verdad enfocada en su trabajo.

Mientras tanto él ocupaba su tiempo practicando o leyendo libros, pero a comparación de ella, no intentaba omitir las cosas, o pretender que no habían pasado. Muchas veces le pasó por su mente la posibilidad de ya no volver con ella, por mucho que eso le pudiera costar, si no era un esfuerzo de dos, no tenía caso seguir luchando. Él consideraba que había hecho lo que pudo para recuperarla, pero al ver que ella no quería ser recuperada, no había mucho qué hacer...todo dependía de ella ahora.

Una parte de él, quería ir a verla y rogarle, suplicarle para que volvieran a estar juntos, pero a la larga, si ella realmente no lo quería como él a ella, se sentiría mucho más lastimado. Solo le quedaba un último recurso, buscarla y hablar con ella una última vez...eso decidiría todo.

La tarde afuera, no invitaba a salir realmente. Llovía mucho y casi no había gente en las aceras. Las tiendas estaban cerradas y apénas pasaban coches. Sin embargo, Anna estaba en la azotea del hotel, que se había acondicionado para ser un roof garden. Miraba la lluvia caer desde la mesa donde estaba sentada, y tomaba un café que ya estaba frio. Esa misma noche se iba a París, y suponía que él, ya estaría más que cómodo en California. Sacó su celular y buscó su número en el teléfono. Quería llamarle, pero suponía que ni siquiera le iba a contestar.

De la nada, alguien se sentó en su misma mesa, y se dió cuenta de que era Brandon, otra vez.
-Te fuí a buscar a tu habitación, pero me dijeron que andarías por acá...¿cómo va todo, Annie?-le preguntó, sonriente, como siempre. Automáticamente ella sonrió. Lo conocía muy poco, pero le parecía una persona muy amena.
-No tan bien, pero intento sobre llevar las cosas...-dijo ella, y suspiró.
-Líos amorosos, eh?-dijo él, inquisitivamente.
-Y cómo es que sabes eso?-le preguntó ella, interesada.
-Ehmm...digamos, que soy muy bueno adivinando...-dijo él.

Continuaron platicando, hasta que eventualmente, la hizo sonreír un par de veces. Mientras tanto, Brian veía todo, desde lejos. Ahora lo entendía todo. Probablemente, él ya no figuraba en su plan de vida.

Decidió irse. No necesitaba más, para entender que todo se había acabado.

Podía estar equivocado?...o no?.


24.4.09

7.Run.

Tenía ya hora y media intentando dormir.

Miraba el rostro de Anna completamente perdido en el sueño y se preguntaba qué diría si le contara todo al día siguiente. Tenía toda la intención de confesarlo todo, pero al mismo tiempo tenía ciertas reservas, pues no sabía cómo iba a reaccionar. Le pasó por la cabeza la idea, de mentir e inventarle cualquier otra cosa para evitar una confrontación.

Es que todo iba tan bien ahora. Estaban juntos, tal y como antes. Y esa verdad podía separarlos otra vez, y no iba a permitirselo...pero de igual forma, se separarían si él mentía, solo que ahí no habría marcha atras, sabía que no lo iba a perdonar.

Finalmente, cerró los ojos. Después de unos minutos, logró dormir. Ya tendría todo el día de mañana para explicarse.


Despertó con el sol en sus ojos, y la silueta de Anna, que estaba sentada en la terraza de la habitación, hablando por teléfono con álguien, mientras lo hacía, apuntaba en un cuaderno, y de vez en vez, tomaba un sorbo de café.

Él se paró y se metió al baño, se duchó, y vistió con rapidez, y al salir, la vió sentada a la orilla de la cama.

-Y bien, me vas a decir ahora, cómo fue que supiste que estaba aquí?-le preguntó, bastante interesada.
-Bueno...yo...recuerdas que me habías dado una llave de tu apartamento?, ya era demasiado tiempo de no verte...y pensé que si tocaba, no me abrirías, así que entré, y me di cuenta de que no estabas, y te llamé...después de colgar, no hice más que buscar en el apartamento, cualquier cosa que pudiera decirme dónde estabas, y encontré la carta de las oficinas de Vogue en el cajón del buró...y...y...el diario...-Anna miró a Brian en shock, y no lo dejó seguir.
-No lo abriste, verdad?...-le preguntó a punto del colapso.
-Bueno, yo...-dijo él apenas en un susurro.
-Lo abriste, o no, Brian? lo abriste?- le volvió a preguntar, exaltada.
-Lo abrí!...lo abrí!, y me bastó con ver las primeras páginas para entenderlo todo...pero es que si no lo hubiera abierto, no me habría dado cuenta de lo mucho que realmente significas para mí, y lo que yo significo para tí...no hubiera abierto los ojos!- le dijo, intentando defenderse. Anna no se veía contenta.
-No puedo creer cómo, la persona en la que más confiaba, podía hacerme cambiar de opinión...-dijo ella, llevandose las manos a la cara.
-Ahí tienes la respuesta, Annie!...si soy la persona en la que más confías, porque te enojas, si leí tu diario...tú y yo, no tenemos secretos...-dijo él, y se acercó a ella, pero se apartó. No dijo nada.
-Qué?...ocultabas algo de mí, entónces?...-preguntó Brian. Lo que la hizo voltear.
-Claro que no!, pero ese no es el punto...qué la palabra diario, no te suena a algo privado? es como si yo husmeara en tu libreta de canciones...yo no me meto con tus cosas-dijo ella.
-Oh, vamos! quieres leerla?,toma, léela. Encontrarías exactamente lo mismo que yo encontré en tu diario...son un montón de palabras que llevan a lo mismo. Te amo. Me amas...no hay más que decir-dijo él, mirándola.

Anna miró la libreta de Brian a la mitad de la cama, y decidió abrirla.
Se dió cuenta de que había más que solo canciones. También había una especie de diario de viajes...cási cada linea en cada fecha, la llevaba a descubrir cuanto la extrañaba mientras estaban lejos. Luego, había un par de fotos de ellos dos. Se veían tan felices. Y era así como debían estar.
-Sé que estuvo mal...pero tienes que entenderme. En ese momento, no sabía exactamente lo que tú estabas sintiendo. Estaba tan preocupado, no tenía idea de dónde estabas, y luego oír tu voz diciendome que ya era demasiado tarde. Cási muero ahí...y luego, encontré tu diario, y me costó tanto decidir entre abrirlo, o no. Pero necesitaba una respuesta, necesitaba saber si tú de verdad querías seguir con esto, o no. Y bueno, aunque hubiera sabido que no querías intentarlo más, de todos modos hubiera venido...-dijo Brian.

Anna cerró la libreta, y se fué al baño. Cerró la puerta con llave, y se sentó en el suelo. Comenzó a llorar. Todavía no olvidaba aquel momento en que discutieron, todavía no se le olvidaba lo que dijo...y todavía le dolía. Y ahora, estaba él afuera, después de haberle dicho todo lo que sentía, le había demostrado lo importante que era en su vida. ¿Qué otra prueba quería?.


Brian se quedó sentado en la cama pensando en qué más hacer para hacerla entender. Entre todo lo que traía en la cabeza, recordó una canción que, extrañamente le gustaba. No se parecía en nada a lo que oía con frecuencia, ni a lo que tocaba con Sevenfold, pero para él, eso no demeritaba la canción y todo lo que decía. Le parecía perfecta para el momento que estaba viviendo.

Sacó la guitarra acústica que había traído consigo, y comenzó con los acordes de aquella canción que pocas veces tocó, pero que se sabía a la perfección. Eso tenía que hacerla reaccionar de alguna forma.


I'll sing it one last time for you
Then we really have to go
You've been the only thing that's right
In all I've done

And I can barely look at you
But every single time I do
I know we'll make it anywhere
Away from here

Light up, light up
As if you have a choice
Even if you cannot hear my voice
I'll be right beside you dear

Louder louder
And we'll run for our lives
I can hardly speak I understand
Why you can't raise your voice to say

To think I might not see those eyes
Makes it so hard not to cry
And as we say our long goodbye
I nearly do

Light up, light up
As if you have a choice
Even if you cannot hear my voice
I'll be right beside you dear

Louder louder
And we'll run for our lives
I can hardly speak I understand
Why you can't raise your voice to say

Slower slower
We don't have time for that
All I want is to find an easier way
To get out of our little heads

Have heart my dear
We're bound to be afraid
Even if it's just for a few days
Making up for all this mess

Light up, light up
As if you have a choice
Even if you cannot hear my voice
I'll be right beside you dear



La puerta del baño se abrió lentamente al terminar la canción.
Pero probablemente, era demasiado tarde.
Él ya no estaba ahí.

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Bien emocional el capítulo XD
pero así soy, toda cursi-dramática.
COMENTEN.
si el episodio estuvo todo emo. y si eso se les hace
demasiado mieloso o algo así.

Crédito a Run de Snow Patrol. Canción hermosa!


12.4.09

Mágia.

Les juro.

Oír a Muse, en la noche-madrugada, mientras viajas a través del desierto, es una de las cosas más increíbles que se pueden hacer, lo mejor, es que solo necesitas estar sentado frente a la ventana, mirando las estrellas, y la luna...que estaba más llena que nunca. Ayer-hoy, no se me va a olvidar ni en un millón de años...trazar el contorno de las montañas con los dedos, pensando en el espacio abierto...viendo supernovas imaginarias danzando frente a ti...se te olvida todo. Hasta cómo te llamas.

Fue completamente inspiracional...lo juro. Y tenía tantas ganas de escribirlo todo...pero, eso de andar a lado de tu compañero de viaje, que no sabe absolutamente nada de tu hábito de escribir, pues como que inhibe ese deseo de plasmarlo todo. Y luego llegué aquí, frustrada, porque ya que tengo papel y pluma no sé cómo diablos describirlo.

31.3.09

1. Leaving it all behind.

Las horas nunca se habían hecho tan largas para ella. Apenas llevaba 2 horas de vuelo, y ya quería aterrizar en suelo europeo, y comenzar otra vida. Lástima que Francia no estaba tan cerca de Huntington Beach, California. Lejos estaba la playa de arena ni tan fina, ni tan blanca, pero perfecta para caminar en las tardes, pero sobre todo, él estaba lejos ya. Irónicamente, mientras más se alejaba de ese lugar, más cerca sentía los recuerdos de todas esas cosas que solo vivían en la mente de los dos, y de nadie más. Se sentía como quien cruza un puente, para después incendiarlo y de esa forma asegurarse de no volver a cruzarlo jamás, de no volver a regresar. 

En ese mismo instante, figuradamente, estaba cruzando ese puente. Todavía tenía la opción de regresar, y pretender que nada había pasado, todavía podía volver a su vida normal. Estaba a tiempo de prever cualquier error. Pero después de todo, si no hubiera querido arriesgarse, no estaría ahí, a miles de pies de altura, encerrada en ese avión con otras 599 personas más, por once horas. 

Había pensado en todo lo que haría para mantenerse entretenida. Había traído dos libros, su laptop, y su diario, pero nada de eso le atraía en el momento. Intentó dormir...lo consiguió por 4 horas, ahora llevaba 
6 horas de viaje, y todavía le faltaban 5. Abrió su laptop, agradeciendo que las lineas europeas tuvieran internet inalámbrico en sus vuelos. Casi por instinto, abrió su mail. No se mostró muy emocionada al ver que no tenía nada nuevo. Llegó a pensar que él ni siquiera se veía afectado por su partida tan pronta, casi tan improvisada...estaba huyendo, literalmente. Pero de qué huía en realidad?

Ni ella misma lo sabía. 

Podía ser una mezcla de muchas cosas. Factores, que combinados, daban el resultado de una ecuación incompleta, fallida en su totalidad. Huía de todo y de nada. Principalmente de él, de sí misma, y de todo eso que sentía cuando estaban juntos. Todo era ideal, tan ideal que le asustaba. Aún así, no creía que eso fuera
suficiente para excusar su huída sin previo aviso...a nadie le dijo nada. Solo dejó una carta de renuncia en su trabajo, y una carta arrugada debajo de la puerta del apartamento de Brian, que no daba ninguna explicación de su partida...solo un simple "Tengo que irme, te echaré de menos" y su firma a medio terminar. 

No tenía el valor para despedirse de él cara a cara. Sabía que eso la iba a deshacer lentamente, desde muy dentro. 

Y se preguntaba, a él le importaría su partida? le dolería? intentaría buscarla?. Ahí se daría cuenta de qué tan importante fué ella en su vida, si lo marcó, o simplemente le dejó un puñado de besos agridulces, y buenas impresiones. Nada era certero en cuanto a él se refería, pero siempre estuvo conciente del terreno que pisaba. Creía saber los riesgos de estar con alguien como él...pero estaba equivocada. 

14.2.09

Mess.


1.Tantas ideas encerradas en mi cabeza...y saben qué es lo que las detiene de salir?
ese desastre...


2.Me choca haber comprado la NYLON México, solo para darme cuenta, de que algunas
de sus páginas, eran un simple rip-off de las ediciones americanas. WHAT THE FUCK IS
THAT?...qué decepcionante. En serio...

3.Mis uñas se ven mal, gracias al barniz barato. Y aun sabiendolo, me niego a comprar barnices
de 60 pesos o más. Soy muy coda para esas cosas.

4.Scrapbooking? For SURE! obviamente, empezaré cuando tenga con qué...se necesita mucho
material. Ah...e imprimir fotos. Pero sin tinta de color, todo se va al carajo.

5.Odio irme a la cama, pensando en que quiero hacer algo, sin saber qué es, y no poder seguir
despierta por el terrible sueño que tengo.

6.GOSH! con la programación de ANIMAX los jueves en la noche! me saca de onda su programación a little-close-to-hentai que se cargan. O bueno, al menos es casi lo que se ve en los cortos. Hace ratito se acabó el 5 elemento, y ahorita pasan un video matrixoso de La Mala Rodriguez. Es bonita la mujer, de eso no hay duda...pero qué raro video.

7.Y no hay 7. buh-bye.