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13.5.09

White Horse.

Post alternativo al que ya publiqué en BloggersKillBookstars.


Debí saberlo...más bien, debí verlo venir. 

Pero ahora, eso ya no importa. Bién me lo decían...Los cuentos de hadas son solo eso, y en simple papel se quedarán. Los finales felices distan mucho de existir. Fue un crimen pensar que eso no era verdad?. Lo dudo. 

Aunque no dudo, ni dudaré de lo mucho que te quería, que aun te quiero muy a mi pesar,pensé que al negarlo todo y bloquearte de mi mente todo se borraría. El libro se cerraría, y tú desaparecerías de la misma forma en la que apareciste aquella tarde de noviembre, que ahora me gusta maldecir. 

Es increíble como se puede ser tan ingénuo...cómo se puede jugar en el viento, y volar tan alto, sin medir las consecuencias de la caída, que siempre es inminente. Sabía que iba a caer, pero preferí ignorar las advertencias, y me aventuré. Me sentí tan invencible, encima de todo y de todos. Flotando en un mar tan incierto pero igual placentero...

Y terminó. Nada pudo haberme preparado para la caída, y es que nunca se esta suficientemente preparado para caer, para descender, y para dejar atrás el mundo que se conoce. Tan segura estaba de tí, de mi...de nosotros, que cuando caí no me dolió. Simplemente me quedé en un limbo emocional, y no supe cómo reaccionar. 

Ahora que, lo veo todo desde afuera de la burbuja, me doy cuenta de quién soy yo, quizá mi error fue mirar tan alto, y fijar mis expectativas y sueños en tí, quizá no fue un error, y una simple y agridulce casualidad...nunca lo sabremos. 

La princesa quedó atrás. Se miró al espejo, y se dió cuenta de que todo se disolvía ante sus ojos oscuros. El castillo que se miraba tan perfecto, se rompía a pedazos, y el bosque encantado se secaba, se estaba muriendo. Y el caballero de la armadura de plata, que antes era incólume y perfecto, se estaba convirtiendo en todo, menos en lo que ella conocía. 

Y porque finalmente, duelen más las mentiras que las verdades, no voy a mentir cuando digo, que ya no creo más. Ya no voy a invertir mi fé en todo esto...ya basta de jugar al cuento de hadas. Bien lo han dicho:

Los finales felices, nunca son finales en realidad. 

8.5.09

14. Lost, Broken, Confused.

El verlo desaparecer hacia el quirófano fue demasiado para ella. Estaba temblando, y no tenía idea de si iba a regresar vivo o no. No sabía si ella había llegado a tiempo, o era demasiado tarde para él. Se culpaba. Probablemente, si hubiera contestado el teléfono la primera vez, no habría sido tan tarde para buscar a Brian.


-Su estado de salud es delicado...todo dependerá de las próximas horas, el golpe que recibió en la cabeza, le provocó un trauma severo, y esta en coma...estará en observación. Puede pasar a verlo, talvez sea la última vez que lo vea con vida.


La última vez?

La escena le parecía tan surreal. Aquel chico acostado en la camilla del hospital, no se parecía en nada al Brian fuerte, sonriente y sano que ella conocía. En su lugar, estaba un chico pálido, con un tubo conectado en su boca, y varios raspones. Se acercó a él con miedo, y tomó una de sus manos frías. La apretó, deseando que él la apretara de regreso...pero eso no pasó. Jaló una silla y se sentó cerca de él. Volvió a tomar su mano, y recargó su cabeza con el colchón de la cama, y cerró los ojos. Se quedó dormida, pensando en él...y en lo mucho que lo quería de vuelta.


A media madrugada, fue movida violentamente del lugar en el que estaba, sin saber si quiera qué pasaba, se talló los ojos, y vio de forma borrosa, como se llevaban a Brian rápidamente fuera del cuarto. Se paró y corrió detrás de los doctores. Pero alguien la detuvo. 

-Déjame, necesito estar con él...-le dijo Anna, sin saber si quiera quién la detenía. 
-Tranquila, Annie, verás que todo estará bien...-le dijo, Brandon. Al notar que era su voz, volteó y paró de caminar. 
-Y tú? qué haces aquí?-le preguntó, para después notar que Susan y Robert también estaban ahí.
-Los amigos siempre sabemos donde estan los que nos importan...venimos a ofrecerte nuestro apoyo...-dijo Brandon, sonriéndole. Anna se acercó poco a poco a él, mientras veía la camilla desaparecer por completo del pasillo, y después, abrazó a Brandon, y comenzó a llorar.
-No se que diablos voy a hacer si se va...sabes? nunca creí que esto podía pasar...yo creí que aunque no estuvieramos juntos, lo seguiría viendo, como siempre...pero al saber que está así...todo es como un mal sueño...-le dijo Anna, aun llorando, aferrada al cuello de Brandon, que le acariciaba la espalda con una mano, y le rodeaba la cintura con la otra. 
-Intenta calmarte Annie...todo estará bien...-dijo Brandon, pero ella lo soltó súbitamente.
-No puedes decirme eso! cómo esperas que me calme, cuando el amor de mi vida esta tirado en esa camilla! no vas a decirme que todo estará bien, porque no lo sabes! no lo entiendes...-dijo ella, casi gritándole. Después, se sentó en el suelo del pasillo, se tapó la cara con la sudadera que llevaba, y siguió llorando por un buen rato.

-Sabes cuanto daría porque álguien me llamara el amor de su vida?...Brian es muy afortunado, Annie. Te tiene a tí, aun con todo...-dijo Brandon, que estaba sentado a su lado. 
-Por favor, se me hace dificil creer el cuento de que no tienes a nadie especial a tu lado...-dijo Annie, riéndo un poco. 
-Tú más que nadie deberías saber que no muchas mujeres aguantan el estilo de vida de un chico en una banda...-dijo Brandon, tomando una de las manos de Annie. 
-Claro, lo se, y lo se bastante bien. Por eso nos peleamos la primera vez...-dijo ella, recordando.
-En serio, debes animarte...no creo que quieras que Brian te vea así...-dijo Susan, que se sentó del otro lado de Annie. 
-Lo siento, ahorita no puedo estar animada...no tengo más que horribles pensamientos en mi cabeza...-dijo Anna, y justo después, un doctor salió del quirófano. Se paro rápidamente del suelo, y se acercó a él.
-Usted es Anna?-preguntó el doctor, quitándose los guantes de latex.
-Si!, soy yo!-dijo ella, algo desesperada.
-No para de preguntar por usted...debería ir a verlo a su habitación, ya reaccionó, e insiste en verla...-dijo el doctor. Anna no esperó más, y corrió hasta la habitación. Abrió la puerta, y lo miró ahí, despierto. 

No supo si correr a abrazarlo, o solo acercarse a él. Pero no tuvo que pensarlo mucho...
-Oh, maldita sea, Anna ven aquí y abrázame!!-dijo él, casi suplicándole. Sin dudarlo más, corrió hacia él, y lo abrazó con cuidado. No quería lastimarlo. 
-Más fuerte! eso no es un abrazo...-dijo él, riéndose un poco.
-No quiero lastimarte...-dijo ella, en voz baja.
-Me hubiera lastimado el no verte aquí, cuando abriera los ojos...-dijo él, tomándola de las mejillas, para darle un beso. Por un segundo, pensó en resistirse. Pero no quería ser grosera con él. Además, muy dentro de sí, sentía que necesitaba eso. 

La escena se quedó incompleta, en el momento, en el que Annie vio a Brandon, parado en el marco de la puerta. Ella no pudo explicar porque se apartó de Brian, y Brian miró a Brandon con extrañeza.

-Y qué hace él aquí?-preguntó Brian, visiblemente furioso.



La ronda de problemas, apenas volvía a comenzar. Era como un circulo vicioso del cual Anna, estaba desesperada por salir. 






4.5.09

Y de la total aburrición...





Nació una cosa que espero no dejarla botada, como siempre termina pasando. ¬¬


[ H e a r t s & U n i c o r n s ]



www.unicorniosycorazones.blogspot.com

Dónde, habra música, arte, films, fotografía, moda y cualquier otra cosa que valga la pena leer, oír, observar, mirar, apreciar, amar, odiar eetc, etc, y un largo E T C. O bueno, que vale la pena para mí, qué tal si yo digo que vale la pena, pero a nadie más le gusta...(que realmente espero que no pase. Al menos no muy a menudo jajaja).

Ahorita ni tiene nada. Pero ya tendrá, y muy seguido. Y ya cuando de verdad crea que vale la pena, le haré propaganda chafa en la red, para que la gente la vea, y diga lo que piensa, y recomiende artístas, bandas, fotógrafos, y diseñadores...Ah, y también buscaré colaboradoras XD
(Te estoy mirando a tí, Val. Y a ti también Ale)
es que son las únicas 2 personas que conozco personalmente, que no tienen malos gustos.
Bueno, y si no quieren, pues no y ya. Tan felices como siempre jajaja.

Bien. Dicho esto, me pondré a hacer some research. Mi página no puede tener lo que every-other-average-page is having.


Ah, y disculpen el cursi-título, pero es que en el momento oía a Giant Drag, y realmente me pareció bonito. jajajaja.
A gastar más espacio en la red! Yipee yay, Motherfuckers!

12.4.09

Mágia.

Les juro.

Oír a Muse, en la noche-madrugada, mientras viajas a través del desierto, es una de las cosas más increíbles que se pueden hacer, lo mejor, es que solo necesitas estar sentado frente a la ventana, mirando las estrellas, y la luna...que estaba más llena que nunca. Ayer-hoy, no se me va a olvidar ni en un millón de años...trazar el contorno de las montañas con los dedos, pensando en el espacio abierto...viendo supernovas imaginarias danzando frente a ti...se te olvida todo. Hasta cómo te llamas.

Fue completamente inspiracional...lo juro. Y tenía tantas ganas de escribirlo todo...pero, eso de andar a lado de tu compañero de viaje, que no sabe absolutamente nada de tu hábito de escribir, pues como que inhibe ese deseo de plasmarlo todo. Y luego llegué aquí, frustrada, porque ya que tengo papel y pluma no sé cómo diablos describirlo.

5.4.09

6. All I Need.

Barcelona lo recibió con los brazos abiertos, y una temperatura para derretir cualquier vela puesta en las banquetas de la ciudad. Gracias a las indicaciones de la mujer en las oficinas de Vogue en Francia, supo a dónde dirigirse para encontrarse con Anna. Estaba emocionado y nervioso. El taxi lo llevó a su hotel, y ahí pudo ducharse, y cambiarse. No quería verse mal para ella. Aunque de todos modos, ella lo había visto ya de cualquier forma posible, y no parecía importarle mucho. Aun así, no quería parecer un vagabundo. Tomó otro taxi, y lo llevó al lugar con prontitud. Para su sopresa, no estaba lejos de donde estaba su hotel. 

Era el Parque Güell...un lugar bastante hermoso, y fuera de lo común. Aunque también grande. Por lo cual, complicaba un poco las cosas para encontrar a Anna. Caminó sin mucha prisa, admirando lo que había a su alrededor. Intentaba observar bien todo, por si la veía por ahí. Recorrió un buen tramo, hasta el centro del parque. La Plaza. Y ahí estaba.

Se quedó parado en donde estaba. No quería parecer ridículo, corriendo hacia donde ella estaba, como en las malas telenovelas. Se limitó a mirarla desde ahí. Estaba acomodando a las modelos en los pilares de la Plaza, platicaba con ellas, y de pronto comenzaron a reírse. Justo ahí, recordó todas las veces en que ella, logró sacarle un millar de carcajadas con cualquiera de sus ocurrencias. Era muy simpática, y siempre tenía algo que contarle. Sonrió para sí mismo al recordarlo todo. 

Después comenzó a fotografiar a las modelos un par de veces, hasta que parecía haber terminado. Después, volteó y con su cámara, comenzó a retratar a la gente que paseaba por ahí. Brian no supo si moverse, o quedarse ahí. Estaba seguro de que si se quedaba quieto, se daría cuenta de que él estaba ahí, a través del lente. Optó por quedarse ahí. Quería que ella misma se diera cuenta de que ahí estaba. Quería ver la sorpresa dibujada en su rostro. 

Y no tardó mucho para ocurrir la escena que ya se estaba imaginando. De pronto, volteó justo hasta donde él estaba, y se quedó estática. Cambió el lente por un gran angular, y lo enfocó justo en su dirección. Después de varios movimientos con el lente, separó su rostro de la cámara, y lo miró con sus propios ojos. Brian, por su parte, solo le dijo hola con la mano, sonriendo. 

Anna no creía lo que habían visto sus ojos. ¿Qué hacía él ahí? ¿Cómo diablos se había enterado de dónde estaba?, tenía tanto que preguntarle. Pero también tenía que besarlo...necesitaba besarlo. 

Dejó la cámara ahí, y atravesó la plaza corriendo. Él abrió los brazos, y ella no tardó en rodearlo con sus brazos. Ella temblaba. Quería llorar, pero no quería que él la viera de esa forma.  Se sentía tan bien tenerla así de cerca. Ya no quería volver a dejarla ir así. 

-Pero tú...¿cómo supiste que estaba yo aquí?-le preguntó titubeando.
-No me preguntes, el chiste es que estoy aquí, y creo que ya aprendí la lección...-dijo él, la tomó de las mejillas y la besó después de mucho tiempo. 

Ya tendría tiempo para explicarlo todo. Aunque no se le ocurría qué excusa darle, por haber entrado a su apartamento, y haber abierto su diario. Confiaba en que no lo tomara tan mal. 

4.4.09

Seize The Day parte II.

1 mes después.

París en sí, era bonito. Muy bonito.

Pero a su gusto, le faltaba algo. Era como la comida sin condimentar. O como una verdura cruda, y sin sabor. Aún con todo, nunca le faltaba inspiración allí. Siempre encontraba nuevas ideas para plasmarlas en sus fotografías, o en las sesiones de fotos para VOGUE. Gracias a eso, siempre dejaba a Jean, el editor en jefe de la revista, encantado con todo lo que hacía. Pronto, la llamaron para que hiciera una sesión de fotos especial para Vogue España. Obviamente no se negó. Era jueves en la noche, y ese mismo día voló a Barcelona, donde ya todo estaba preparado para la sesión. Todo ahí, estaba de acuerdo a lo planeado. Con lo que ella no contaba, es que se iba a quedar ahí más de una semana. No le incomodaba. De hecho, le agradaba la idea de conocer más allá de lo poco que alguna vez visitó de España, cuando niña. Además, de qué podía quejarse? Iba a tener unos días en otro lugar, conociendo otras cosas, y sobre todo, haciendo lo que más le gustaba: Tomar fotos.



La primera impresión que tuvo Brian de París, tampoco fué la mejor. La primera vez que pisó tierra parisina, fué un viernes por la tarde. Iba con los chicos de Sevenfold a tocar en un auditorio algo lejano del aeropuerto, y además, ya era muy tarde. Tan tarde, que ya se estaban perdiendo la mitad del soundcheck en cuanto llegaron. Llegó a odiar el aeropuerto. Enórme, parecía un laberinto, un laberinto lleno de tiendas, y de gente estorbosa con maletas gigantes, extranjeros por todas partes, y franceses que no entendían ni un céntimo de inglés. Estaba cansado. No se había duchado, y tampoco había podido dormir bien...Pero ahí estaba. Por el amor al arte, la música, y sí, al dinero.

Ahora, se encontraba en ese mismo aeropuerto, con toda clase de incógnitas en la cabeza. Esta vez, venía completamente solo. En plan de simple turista. Un patético enamorado queriendo encontrar a la chica de sus sueños, enmedio de aquél cáos llamado París. Lo único que tenía, era esa carta robada, con la dirección de las oficinas de Vogue. Camino con su maleta hasta la salida, y vió la fila de táxis afuera. Se acercó al primero que vió, y le mostró el papel algo arrugado con la dirección. La señaló, y el taxista asintió con la cabeza, en señal de entendimiento. Se subió al táxi, y esperó lo mejor.

Llegó, y se bajó del taxi, aventándole un billete al conductor, era algo más de lo que el taxímetro marcaba, pero le daba igual, ni siquiera esperó el cambio, y corrió a la entrada de las oficinas. Se sintió aliviado de que la chica de la recepción supiera hablar inglés. Pidió ver a Anna. Pero la mujer le dijo que estaba en Barcelona en el momento.

Ya no sabía ni cómo sentirse ante eso. Su única reacción fué dirigirse de nuevo a la salida, paró el primer taxi que vió, y le pidió que lo llevara al aeropuerto. Otra vez. Estaba ahí, formado, delante de 5 personas, para pedir un boleto a Barcelona. Pronto llegó al mostrador y pidió un boleto, El vuelo salía en 5 minútos, y la puerta para abordar era la F16.

Estaba en la F2...

Corrió como nunca en su vida. Como si la vida le fuera en ello. No le importó tirar a un par de personas, empujar niños pequeños, y hacer a un lado a un grupo de turistas coreanos, que se vieron asustados al verlo correr justo en la misma dirección que ellos a toda velocidad. Pero llegó. Llegó, y se metió al avión aliviado. Ya tendría todo el vuelo para descansar.





:B después de que ayer fué uno de los días más HORRIBLES de mi vida, aquí esta la continuación a mi chafafic. XD
reviews are NICE!





1.4.09

3. Before the end of the world.




¿Por qué había huído Anna?...

Él siempre había sido del tipo de chicos, que no se acercaban a una chica, aun cuando le gustara. Prefería que la chica viniera a él, y le mostrara el interés que tenía, pero nunca de otra forma. Con ella, sin embargo, había sido diferente desde el principio. 

Era viernes. El reloj marcaba las ocho de la noche, y estaban en lo que quedaba del rio de L.A donde harían una sesión fotográfica para la revista Alternative Press. Nunca había sido fan de las sesiones de fotos, pero ahí estaba, arreglado completamente, al menos de la manera que a él le gustaba. Nadie le decía como vestirse, él se vestía
por si solo y eso hacía que siempre conservara su propio estilo. 

Fumaba un cigarrillo, sentado en el concreto que todavía se sentía algo caliente de la tarde. El fotógrafo todavía no llegaba, y de hecho, nunca iba a llegar. Sin embargo, el editor en jefe, le llamó a una de sus amigas, también fotógrafa, para tomar la sesión de fotos en vista de que el otro fotógrafo nunca se presentó. 

La vió llegar en un auto clásico, pero bastante bien conservado. Se bajó del auto, y sacó una maleta de la cajuela, y sin decir una sola palabra, comenzó a montar todo para la sesión. En poco tiempo, ya estaba con cámara en mano, tomando fotos a diestra y siniestra. Lo que más le extrañó, es que no les pedía cierta pose para cada foto, simplemente dejaba que todo saliera natural. Comenzó a hablar con los chicos, como si se conocieran de tiempo atras, y los hizo reír un poco, para romper el hielo. Pronto, él se veía riendo y platicando con ella también. Le gustaba su risa, y los gestos que hacía mientras tomaba las fotos. Era la primera vez en su vida, que se sentía  realmente cómodo en una sesión fotográfica. 

Cuando todo terminó, la invitaron a un bar. Donde conversó con ella cási toda la noche. Se dió cuenta de que apénas tenía 19 años. Pero eso no la hizo menos atractiva. De hecho, se sentía atraído por ella, como por ninguna otra. Algo dentro de sí, le decía que esta vez, todo sería genuino...todo sería diferente con ella. 
Era una chica muy lista, y muy dedicada en lo que hacía. Pronto, se vió frecuentando su estudio casi cada que podía, y ella, por su parte, le tomaba fotos siempre, y en cada lugar al que salían. Parecía que fotografiarlo, se había convertido en una obsesión, y no solo era eso...comenzaba a sentir algo por él. Nunca se había enamorado, pero suponía que él, siendo quien era, ya lo había hecho muchas veces. Aunque a esas alturas, ya no le importaba. Quería estar con él.

Y llenó páginas, y páginas de su diario con fotos que ella misma tomaba de él. Después, hacia algunas anotaciones abajo de cada foto, y guardaba las demás fotos en una carpeta. Naturalmente, después de un año, se volvieron novios y todo iba perfecto, hasta que ella, tuvo que viajar mucho más, pues su trabajo se hacía cada vez más conocido. De fotografíar bandas de rock, y conciertos, ahora también iba a las pasarelas, y tomaba fotos para revistas de moda. Todo ese exito, fué inversamente proporcional a su relación, que se iba cada vez más abajo...hasta que cayó al suelo abruptamente una noche. 

-Es que ya estoy harto. Nunca puedo verte, nunca estas, cuando te llamo no contestas, y yo ya no se ni qué hacer para que me hagas caso...sé que todo eso es importante para tí, pero creo que yo también soy importante para tí, no?-le decía Brian por teléfono. Ella estaba en australia. Acababa de terminar una sesión de fotos, y estaba demasiado exhausta como para discutir con él.
-Eres importante para mí. Muy importante, pero mi trabajo también lo es, y lo sabes. Crees que yo no quiero verte también? no seas tan egoísta...-dijo ella, al borde del cansancio.
-Egoísta yo? mira quién habla!, de verdad crees que soy egoísta? perfecto...a ver cuando te dignas a que nos veamos, Anna!!-Colgó. Le colgó.Y odiaba sentirse así de furiosa y frustrada. 


Regresó a California, esperando verlo en el aeropuerto. Después de todo, él sabía cuando llegaría, en qué vuelo, y a qué hora. Pero no se presentó. No estaba ahí. Tomó un taxi hasta su apartamento, y se sintió realmente sola, y hasta culpable. Después de media hora, lo vió entrar al apartamento, con un ejemplar de la revista VOGUE americana. En portada, estaba una de las fotos que ella había tomado en Australia. La miró y aventó la revista a la mesita del recibidor. 

-No puedo creer, que tomarle fotos a tontos modelitos, sea más importante que estar juntos...-Anna se cubrió la cara con las manos. No estaba dispuesta a oir eso. Mucho menos ahora. 
-No lo entiendes...-dijo ella, sin saber realmente qué más decir.
-Tienes razón, no lo entiendo, Anna...¿Por qué no vuelves a tomar fotos para Alternative Press? te tendría más cerca...estaríamos más cerca, además, la paga no es mala. Sé que te sentías bien cuando trabajabas ahí...-le dijo, acercandose a ella.
-Quiero avanzar!, necesito progresar en lo que hago. No digo que Alternative Press sea un trabajo para principiantes, pero quiero más cosas que añadir a mi experiencia personal. Quiero conocer, experimentar más cosas!, es como si yo te dijera, que solo salieras de tour alrededor de E.U. Yo sé lo mucho que te gusta tocar en otros lugares, así que quiero que me entiendas- le dijo, pidiendo desesperadamente comprensión.
-No veo como todo esto nos llevará a algún lado...si yo estoy por un lado, y tú del otro...no creo que esto vaya a funcionar...


Se sentía decepcionada. No entendía como él, podía decir todo eso. 

Lo vió irse. Se fué, y no volvieron a hablarse. Ella comenzaba a sentirse como una niña pequeña, que veía como el castillo de bloques de colores que había construido, se estaba cayendo a pedazos, y no quería quedarse a ver el horrible final. 

2. I will follow you into the dark.

Francia aun desde arriba se veía encantadora. Tenía pocos recuerdos de la primera vez que llegó allí hace más de 11 años, solo en plan de simple turista, junto a su hermana y su abuela. Desde ese día había jurado regresar. Ahora que estaba ahí, todo se veía diferente, pero no menos bello. Tomó un taxi que la llevó a su hotel, en las afueras de París. Al llegar solo se limitó a botarlo todo junto a la puerta, y destendio la cama con desgano, se deshizo de los zapatos, y se metió debajo de las sábanas. Estaba muy cansada. 11 horas de vuelo, ciertamente no eran cualquier cosa, y es que no solo era eso...estaba cansada emocionalmente. No por nada había huido de California, como si su vida dependiera de ello. 

Le costó un poco de trabajo dormir, pero al final pudo cerrar los ojos por un buen rato, hasta que abruptamente su teléfono sonó. Para ese entonces, ya llevaba algunas horas dormida. El celular vibraba de forma desquiciada, y la tonada característica que acompañaba el anuncio de una llamada no paraba de oírse repetidas veces. Buscó en la penumbra su bolsa, y tomó el celular de hasta abajo de todas sus cosas. Contestó sin siquiera ver quién era. 

-Annie? por dios, dónde te has metido!? acabo de ir a tu casa...por favor, no quiero que te vayas, bien sabes lo importante que eres para mí, y si te vas...me volvería loco...es en serio...-Annie lo cortó en seco.
-Lo siento, pero ya es demasiado tarde...-le dijo tragando saliva con un poco de trabajo. Odiaba tener que decírselo. 
-Qué?! a qué te refieres? dónde estas?!-le dijo exaltado. Cerró sus ojos. No le iba a decir donde estaba. De hecho, quería colgarle en ese instante pero no podía...
-Lo siento tanto, creo que fue mejor para los dos...probablemente con el tiempo lo entenderás...-le dijo, a punto de colgar. 
-Anna...yo...-colgó. No pudo soportar más. 

Aventó el teléfono contra la pared, lo que hizo que se partiera en pedacitos. Ese era el segundo paso de la huida. Desconectarse de todo, y de todos. Ahora sí...había una vida nueva esperándole.

Al día siguiente, fue a las oficinas de Vogue, donde ya tenía una cita concertada con el editor en jefe. Tenía un poco de nervios, pero sabía que nada podía ir mal. De todos modos, él mismo la llamó para estar ahí. Desde que se volvió fotógrafa profesional, se la pasaba de un lado a otro, y vaya...no podía quejarse de absolutamente nada, la vida le sonreía, aunque a ratos no siempre era así, pero tenía que sobre llevar las cosas. Tenía que ser fuerte por ella misma, como siempre lo había sido, ahora menos que nunca podía flaquear. Empezó a trabajar desde esa misma tarde, con una sesión de fotos en los jardines de los Campos Elíseos. Un escenario impactante, y más allá de hermoso. De niña juraba que ese lugar estaba encantado, y ahora que lo volvía a ver, se sentía un poco más alegre. No creía lo pronto que se estaba acoplando al estilo de vida Francés, obviamente diferente al estilo de vida americano, al que siempre estuvo acostumbrada. Recordaba todavía sus lecciones de francés a temprana edad que le daba su abuela todas las tardes sin fallar. Ahora, se lo agradecía, pues no tenía problema alguno para comunicarse. 

Terminó de tomar fotos muy tarde. Pero no le importaba tanto, porque la vida nocturna en París siempre era una gran manera de escapar de todo lo demás. Siempre había un café abierto, un bar, un restaurant, casi cualquier cosa para mantenerse entretenido mientras el insomnio durara. Y eso era una gran noticia para ella, que padecía de insomnio. 

Lo que no le había pasado por la cabeza, hasta ese preciso momento, en que se sentó en una banca de un parque solitario, era que, siendo quien era, no podía vivir escondida por siempre. Era Annie Gibbons. Fotógrafa profesional, y famosa casi en cualquier lugar. Además, Vogue le haría una fiesta de bienvenida el viernes, y se anunciaría formalmente su estadía ahí. Y las noticias, obviamente llegarían a E.U y a su vez, a California. Y se enteraría. Claro que se enteraría, después de todo, el mundo puede parecer tan pequeño...

Y lo que tampoco recordaba, era que Brian mismo tenía una llave de su apartamento. Y en ese preciso instante, estaba entrando. Quería pistas. Indicios de su escondite. Estaba dispuesto a encontrarla, y traerla de vuelta. La necesitaba, la necesitaba aun sabiendo que él había sido el culpable de su partida, pero quería enmendarlo. La culpa no lo dejaba ni dormir en las noches. No podía ni componer una canción decentemente, porque inmediatamente le sorprendía el rostro de Anna en la pared, o en cualquier lugar en el que se encontrara. Necesitaba estar cerca de ella. La lejanía lo estaba matando tanto o más que a ella, y lo peor del caso, es que ni siquiera tenía idea de a donde se había ido. No sabía si podía estar en NY, en Belize, en España, en Rusia, o en Australia. No sabía nada. Se sentía como un explorador enmedio de la amazonía, sin brújula, y con un pequeño pedazo de mapa. 

Empezó a sacar cada cajón, y vaciaba el contenido en el suelo, después, se sentaba, y leía cada uno de arriba a abajo, para ver si encontraba algo...y nada. Nada parecía fuera de lo normal. Después fue a su recámara, la miró con melancolía y tristeza. Las sábanas yacían ahí, deshechas, todavía estaba su pijama en el suelo, y la toalla con la que salía del baño. Después, vio el armario medio vacío, y los cajones abiertos. Parecía que habían entrado a robar. Y de alguna forma así se sentía él. Robado, privado de algo tan importante en su vida como lo era ella. Se sentó en la cama, y se llevó las manos a la cara. Estaba frustrado y triste. Empezaba a oscurecer, y estaba a punto de irse. El solo hecho de estar ahí, sin ella, le enfermaba.

Por último, quiso abrir el cajón de su buró derecho. Lo que encontró ahí, no tenía precio. 


Era su diario, y una carta membretada con un VOGUE FRANCE en letras grandes a su nombre. 
No podía creer que se le hubiera olvidado su diario, cuando siempre había sido tan apegado a ese libro de tapas negras gastadas. Después, sacó la carta del sobre, y leyó con cuidado. 

"Nos complace muchísimo que hayas aceptado nuestra proposición. Estoy seguro que con tu toque personal, esta revista será todavía más exitosa de lo que ya es. Estamos muy emocionados de tu llegada, y te esperamos el lunes. Queremos que te sientas como en casa." 


Tomó el papel, el sobre y el diario, y se salió de ahí, dispuesto a tomar el primer avión que lo llevara a Francia.
Obviamente, el destino le tenía preparadas otras cosas. No iba a ser tan fácil llegar a ella, después de todo. 








Ahí esta. Capítulo 2! Comentennnn! qué les pareció, que no, sugerencias, comentarios, reclamos, etc, etc. :B

24.3.09

B es por:


1.B de Batom. No se que diablos sea eso.
2.B de Beatles en la Agenda de Ale.
3.B de beso entre 3 XD
4.B de bicicleta...DUH!
5.B de billete de Monopoly en mi agenda.
6.B de bizarro. WTF? con ese hamster ahí.
7.Y por último. B de Buenote. Matt Bellamy de Muse.

22.3.09

Mañana.

Empezaré con mi abecedario de fotos. No me explico?

Por ejemplo, la primera, obviamente será la letra A
y pondré fotos de cosas, o personas en las que su nombre
empiece con A y así con la B,C,D hasta la Z. SEEEH
será bueno. Eso creo...